Por fin...

Que ganas de no hacer nada.

Perrear, o gatear. Todo el día.

Y luego, ver cosas, cosas nuevas. Un mar pirata.

Caminos plateados que te lleven a otro lugar...

A la sombra de los olivos.

En un verano perfecto, interminable, un verano como antes, cuando el tiempo no importaba.

Este verano me voy muy lejos.

Mucho más lejos que nunca. Al oeste.

También hay mar allí, pero es un mar diferente. No creo que haya olivos. Seguro que hay perros y gatos. Y también osos, alces, cuervos y coyotes.

Este verano intentaré encontrar a Cuervo, el que trajo la luz al mundo.

Tengo tiempo...