He montado un Pequeño Museo de Alquimistas de la Luz.
Está en mi diario de tapas verdes, el que tiene el papel que hace aguas, con el aire de un sueño boscoso.
Este:
En el museo están los pintores alquimistas del otro día.
Sargent. Y Monet. Sorolla también.
Y esta vez también he incluido a Berthe Morisot, recogiendo cerezas, iluminando un cabello rojizo con la luz de sus pinceles.
Y a Renoir.
¿Cómo pude olvidar a Renoir?
La luz del Moulin de la Galette...
La primera vez que vi ese cuadro yo debía ser muy pequeña, porque lo recuerdo como un sueño de luz difusa.
Luego lo encontré en París. En el Museo de Orsay (ese museo si que quisiera yo tenerlo en casa...)
Miré a los ojos de la gente. De los que beben, bailan y charlan en el Moulin.
Sentí la luz. La noté salir del cuadro, de los colores pigmento y convertirse en colores luz que me envolvían en algo cálido, como un abrazo o un beso luminoso.
Sí. Renoir es, por derecho propio, miembro mi Pequeño Museo de Alquimistas de la Luz.
Socio fundador.
Pero el museo sigue abierto a nuevas y alquímicas asociaciones.
Se aceptan sugerencias.




Yo también me pido el Museo de Orsay para mi casa. Lo he visitado dos veces y lo visitaría mil más. No me canso nunca...
Aun cuando la pintura trata de detener el tiempo. Algunos dicen que no se mueve porque está hechizada por su propio reflejo, y no se atreve a romper el hechizo. "La pintura trata de negar el tiempo. Pero revela que es imposible huir de él" Dartmouth College.
Me encanta como susurras mirando un cuadro y como le dices de forma sutil: Quise darte mi amor. Amor De Niñez. Mi primera ilusión, o cuando era una niña me enamore de ti.
Jo Pelayo has venido muy light, después de casi un año sólo se te ocurren decir ese par de chorraditas. Jajaja
Seguro que has dejado deslumbrada a toda la parroquia.
Luisito... Tú verás de qué vas. Creía que había quedado clara mi postura.
Niñooos. No sus peleéis...
Luis, hijo, para de meter cizaña, que, de momento, no he dado ninguna razón para ello. Ni yo, ni nadie.
Hola, Pelayo.¿Como ha ido más allá del gran mar?
Muchos días te preguntas quien eres, otros tienes que recomponer todos tus esquemas, se siente bastante soledad. He estado este fin de sema en Sevilla con unos amigos (43º a las 16 horas y 39º en la Lameda a las 2 de la madrugada), algunos no preguntaban si éramos italianos, un matrimonio catalán nos hacía de Mahón, pero cuando te expresabas en castellano fluía el diálogo sin barreras o pudores. Esto no es así cuando vives fuera. Tal vez es el precio que uno ha de pagar, los que llevan años dicen que se está sembrando el futuro de los hijos. Pero tampoco el concepto de la familia es igual y cada día cambia.
Ejeje, Maríadelirios haciendo de profe fuera de las clases (vas a tener que pedir un extra...)
Anda, qué sorpresa encontrarme de nuevo a Don Pelayo, hacía tiempo que no me cruzaba con él... Y encima ha estado en mi tierra (Ojú, que caló. Shorreoneh de sudó, te lo digo de verdá)
No creo que pueda aportar nada a tu colección de alquimistas de la luz... Yo más bien sería de los alquimistas del color, ya sabes cuánto adoro a Klimt y la sensualidad de su obra... Aunque no tenga nada que ver, me gusta también mucho Canaletto, pero claro, si es que son todos cuadros de mi amada Italia...
Pero si veo luz en un cuadro, me acordaré de tí, y vendré corriendo a contártelo.
Besazos