
Entre Paxos y Corfú, el último día de navegación, la luna pintaba en el mar un camino de plata hacia otro sitio.
Fue entonces cuando decidí que no quería irme.
Entonces cuando me di cuenta de que no volvería a dormir bien si no era en los brazos de las olas.
Y que ya no podria volver a oir el canto de las cigarras de la misma manera.
Me pregunto hacia donde llevaría ese camino...


Solo soy yo.
Soy Maria.
Soy como soy.
Soy como no soy.
Soy lo que me gusta, y lo que no me gusta.
Soy lo que quiero, y lo que odio.
Soy libre. No quiero raices. No quiero fronteras.
Soy lo que soy, os guste o no. Esa soy yo.
Escribiendo desde el cielo de mi boca...
Y desde mi casa en el árbol.




mamporrero
19 ago 2008 | 11:00 PM
Donde quiera que lleve ese precioso camino, lo has descubierto tú, con esa sensibilidad estraordinaria que te caracteriza....Podrías, si quisieras, cobrar peja a quien quiera transitarlo...
Un beso
mamporrero
19 ago 2008 | 11:01 PM
Peja....y también peaje, jaja¡¡
Otro beso