Pero dioses tranquilos.

Dioses de los bosques y la tierra.

El Hombre Verde, señor del bosque, que ,tán pagáno como es, ha encontrado su hueco en las catedrales.

La Madre Tierra, protectora y destructora, de piel negra, que ha acabado convertida en una virgen escondida en una cueva.

Sin darme cuenta, llevo toda mi vida viendolos a los dos en la parte de atrás de mi casa (allí dónde están las cosas ocultas)

Pensaba que eran otra cosa, pero ayer mismo me los encontré envueltos en flores y helechos, y no me cupo la menor duda.

El Dios y la Diosa de Beltane han escogido la parte de atrás de mi casa para para unirse de nuevo este año, para devolver la fertilidad a la tierra reseca mientras disfrutan de su propia fertilidad .

En una cueva de vegetación, con olor a miel y la música de las abejas...

Este es el Hombre Verde de la fuente.

Y ella es la Diosa Madre, en su cueva verde (antes de que la convirtieran en otra cosa)

Juntos al llegar Beltane...