Pues aquí estamos.
Esperando el monzón...
Y mientras llega, tres cuervos pasan rozando mi tejado.
(Luminosas criaturas negras, portadores de luz y de agua)
Y una brisa extraña, una especie de ráfaga excéntrica, pasa entre las habas, moviendo solo una hoja por mata.
Un golpe de viento de los que solo se pueden ver por el rabillo del ojo.
Como a los seres invisibles que pueblan el mundo.
Y a mi me da por recordar Irlanda y su lluvia luminosa.
Y debería estar abajo, recortando ollas, sartenes y cazos pintados con ceras de colores.
Pero en cambio estoy aquí, muerta de frío.
Esperando que llegue el monzón...




(Tapáme con tu rebozo, llorona, porque me muero de frio...)
Y mientras estas tapada, respira el suave aroma de la lluvia
Oh, veo que tu estado de ánimo no mejora, pero si tu vales muchísimo , helada o no.
Si te pasas por mi blog te he dejado un regalito.
Un beso preciosa
Aquí también hace frío, más dentro que fuera... Muchos besos
Esa ráfaga era la estela de un duendecillo que salió corriendo...
Te he guardado un poco de lluvia en un frasquito, ¿quieres?
Me gustan los cuervos...
Besos
Bueeno, los ánimos van y vienen, al ritmo de los días estos de primavera pre-monzónica... me animo si llueve y me entristezco si sale el sol, al revés que todo el mundo.
Suben y bajan en un tiovivo hecho de trabajo, familia, problemas (los más), alegrías (las menos), y algún que otro proyecto literario (que seguramente, como de costumbre, se quedará en aire...)
(Estoy segura que la ráfaga era el camino de un duende. Parece que me has leido el pensamiento, Mar...)
Ejeje, nos vamos conociendo... *;D
Además, tu jardín es donde mejor podría vivir un duende, y ellos lo saben.
Besitos