Y pensar que a mi me caían simpáticos...
Los que viven debajo de los puentes, en realidad.
Los que brotan de la roca, de la piedra, de la tierra...
Cada vez que paso por un puente, hago todo el ruido posible, para ver si despierto al troll que duerme debajo.
Últimamente ya no quedan muchos puentes apropiados para los trolls. No valen los puentes de hierro surcados por trenes y coches. No sirven los de las carreteras y las autopistas.
Un puente de troll como es debido está hecho de piedra vieja, y atraviesa un río caudaloso en un bosque. Un puente de troll como dios manda solo se puede cruzar a pie, y tiene algunas piedras sueltas en el parapeto, y plantas silvestres creciendo en las grietas.
No quedan ya muchos puentes adecuados.
Ni muchos trolls.
En Noruega vi algunos. Parecían montones de piedras puestos en un extraño equilibrio.
También vi los montoncitos de piedras en Bretaña, en la Costa de Granito Rosa.
En Irlanda fotografié a uno sin darme cuenta (ya os lo enseñé otra vez), una cara enorme en la piedra cubierta de musgo...
Se esconden muy bien en la piedra, los trolls...
Y, ahora, también en la red.
Hay que modernizarse, supongo. Aunque yo no estoy muy segura de que sean trolls realmente. Los trolls siempre fueron gente rústica y sencilla, gente de campo. No creo que les gusten demasiado las nuevas tecnologías.
Más bien me suenan a goblins, o incluso a poltergeist. Esos nunca han tenido problemas para adaptarse a los avances de la ciencia y la tecnología. Les gusta tánto complicarnos la vida, y nosotros estamos tan ligados ahora a estos aparatitos que ¿que mejor manera de tocar las narices?
Vete a saber.
Lo que yo se es que estoy bastante harta de "trolls" (o goblins, o poltergeist, o gremlins, o...). Que hay algunos que hasta tienen blogs y todo.
Pero respeto por las opiniones de los demás, ni pizca.
Así que, como dice en la primera imagen, aquí se acabó alimentar a los trolls. Que los pobres gatitos no tienen ninguna culpa.
Que fastidio, de verdad. Puestos a conocer trolls en la red, ¿porqué no he conocido a este?




Pues supongo que yo no se buscarlos, por que nunca he visto a ninguno, pero de verdad que me encantaria!
De pequeña me los inventaba, pero en realidad no los veia!
BESITOS!!!
No son tan bonitos como los tuyos de las fotos, más por el entorno que por el bichito en sí, pero en la Expo'92 de Sevilla los tenían en el pabellón de Noruega, si no recuerdo mal; me encantaban, yo quería uno, pero tenía muy pocos años y muy poco poder adquisitivo (eran bien caros...). Bueno, una foto de los tuyos sí que me recuerda a los que allí vi.
Ahora se cuela de vez en cuando uno también en mi casa. No te preocupes, sabes que no le echo de comer. Simplemente me río. Me cuesta creer que existan. Y me río porque creerá que me molesta, pobrecillo, ha perdido toda su capacidad para dar miedo, como es tan poco creíble..., y en realidad lo que me produce es risa, o como mucho lástima.
En fin, que si por mí fuese, los gatitos vivirán muchos años...
Si encuentras uno de los otros, de esos sí que quiero verlos. ¿Tú crees que habrá alguno bajo el puente romano...? No hay bosque, pero es de piedra y sólo se puede atravesar a pie...
Un besazo
Tienes razón María, los trolls de ahora no son tales, son cibertocapelotas sólamente. De los de tu mundo de fantasía, hasta me gustan, a pesar de que molesten a mis amiguitos los gnomos.
Por cierto, la escultura de la última foto... ¡ es genial !
Besos del bosque