
Seguramente habrá muchos que me tachen de infantiloide, pero os presento mi libro favorito.
Debo conservar aún mucho de la niña que lo leyó por primera vez, hace tanto tiempo. Mucho más de lo que creía.
Lo vi, en una librería de viejo, así, como lo veis arriba. Una edición original de 1911. En inglés (hace tiempo que quería ver a Peter en el idioma que le dio la vida).
En la portada verde, gravados en oro, me miraban Peter y las sirenas, el cocodrilo y las hadas. En el lomo, el viejo Capitán Garfio.
Creí que me llamaba. No es una figura poética, no es una metafora. Creo que le oí murmurar mi nombre, al pasar por su lado. No fue el libro. Fue Peter.
Estaba en un montón, entre otros muchos libros, bastante menos interesantes (por lo menos desde mi punto de vista). no se porqué levanté el montón. No se porqué miré allí precisamente, y no en otro sitio. No creo en la casualidad. Creo en la magia. Y hubo mucha más de la que pensé nunca, en aquel gesto.
Ahí estaba el libro. La tapa verde, las letras doradas. Un libro leido y releido, con las hojas amarillentas y ese olor único a bibliotecas viejas. Lo abrí por la primera pagina y el corazón se me disparó involuntariamente. Escrito a mano, estaba el nombre de su anterior dueña. Honoria Bacon, de Indianapolis. Se lo regaló Theodoric Baker en Julio de 1922.
Eso solo ya lo convierte, para mi, en un objeto de un valor incalculable. El valor que tienen las buenas historias. El valor de esa niña, y de el hombre que le regaló un libro mágico, hace tanto tiempo. Sus vidas, sus sueños. Y la vida de este libro, que ha dado tantas vueltas, que ahora está en mis manos...
Porque me lo compré. No tan caro como imaginaba. No se si es porque el lomo estaba un poco roto, o por estar tan usado, o por las letras de la primera pagina, pero me salió por el mismo precio que un buen libro moderno.
Un tesoro por el precio de un libro.
Pero es que un libro es un tesoro.
Y aún más un libro con historia, un libro leido y releido, un libro amado, un libro vivo.
Al llegar a casa lo abrí con el mismo cuidado con que levantas el pétalo de una flor para ver ala criatura que se esconde debajo.
Y me encontré la historia que tanto quiero, y unas ilustraciones maravillosas. Vi la Isla de Nunca Jamás como siempre la había imaginado...
Y la Laguna de las sirenas...
Y todos y cada uno de los rincones de la mente maravillosa que supo crear este cuento.
Y los rincones y resquicios y secretos de la niña que una vez fui. De la pequeña missdelirio que, reconozcamoslo, aún no ha sabido encontrar el camino de vuelta de Nunca Jamás...


Solo soy yo.
Soy Maria.
Soy como soy.
Soy como no soy.
Soy lo que me gusta, y lo que no me gusta.
Soy lo que quiero, y lo que odio.
Soy libre. No quiero raices. No quiero fronteras.
Soy lo que soy, os guste o no. Esa soy yo.
Escribiendo desde el cielo de mi boca...
Y desde mi casa en el árbol.




unaovarios
8 mar 2008 | 09:13 PM
Es un volúmen precioso... Envidia que me dás!!! Una de las gemelas es adicta a él y se inventa cuentos que decora y pinta, doblando un folio por la mitad para darle aspecto de libro... Bendita infancia!!! Ande andará la mía (creo que se fué a los cuatro, lástima!). Muchos Besos MissDe
interinaforever
8 mar 2008 | 10:37 PM
Sí, un libro es un tesoro. Pero ese que tú has conseguido, lo es más aún...
cazador _de_dioses
9 mar 2008 | 04:10 AM
Que historia tanconmovedora, me ha gustado mucho.
Hace mucho mucho tiempo compre un librito ¡en una libreria de viejo! -las librerias de viejo son magicas, estan pobladas de seres que no imaginamos y que no conocemos, pero que nos llaman- que se llama "leyendas de los dioses del Anahuac". Un libro pequeño, en ese momento barato, pero me fascino. ERan viejas leyendas de dioses mexicas.
Y era el tomo 2.
Busque el primer tomo, y no lo encontre.
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Pasaron años, varios años. tal vez 8, 9, no se.
Un dia habia una feria del libro en el zocalo de la ciudad. Me meti, vi algunos puestos sin mayor interes. Tenia esa sensacion de no saber que estaba haciendo ahi.
vi algunos libros en una mesa bien ordenada, sin interes y casi sin dinero. En frente habi aun amesa donde habian vaciado loslibros de las cajas, sin orden alguno.
Pero fue uno el que llamo mi atencion, y cuando lei el titulo, del sobresalto me dio un leve mareo.
Ahi estaba "leyendas de los dioses del Anahuac" ¡tomo 1!.
¡el compañero de mi viejo y querido libro estaba frente a mi! Lo tome con esa sensacion de que algien podia arrebatarmelo, casi con miedo.
El precio era exactamente lo que llevaba en ese momento.
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Desde entonces nunca los separo. Ya estuvieron separados muchos años.
daniel R
18 mar 2009 | 07:37 PM
WOOOOOOOOOOW!!! aaaa
q envidia!!!
jejeje woow definitivo no fue casualidad que lo encontraras, es obvio todos lo sabemos nunca jamas nos llama a todos los que creimos en el solo para recordarnos que sigue ahi para nosotros ^^
aa yo kieroo un libro asii!!!!