Primer día de invierno.
Llega la Luna de las Noches Largas.
El frío y la oscuridad, que parece que no vaya a acabar nunca.
Cuando se va el sol, parece que sea otra vez para siempre.
Pero nunca es para siempre.
Por eso celebramos, precisamente ahora, el regreso de la luz.
Es ahora cuando vuelve.
Las noches largas son cada vez menos largas.
Y, un día, el sol volverá.
Tal vez lo traiga de vuelta el Hermano Cuervo.
O a lo mejor él solo es capaz de encontrar el camino de vuelta al mundo desde el vientre oscuro de la Tierra.
A lo mejor Isis vuelve a darle a luz despues de haberlo devorado...

Sea como sea, seguiremos esperando la vuelta de la luz en el helado diciembre.
Invierno es una buena época para los cuentos. Los días son breves y fríos, las noches, interminables. Es mejor quedarse en casa, junto al fuego, a oir historias...
La historia de Cuervo, devolviendo la luz al mundo.
La historia del Rey del Invierno.
La historia de como Perro fue a buscar el fuego.
La historia de los dioses.
Muchos dioses nacieron en este solsticio.
Desde Mitra a Jesucristo, pasando por todos los dioses de nombres olvidados que trajeron la luz con ellos.
"Yo soy la Luz del Mundo".
No importa a que dios le des la bienvenida en este día breve.
Estás saludando a la luz.
Por eso, sin saberlo, aún ahora decoramos nuestros hogares con el árbol del solsticio, con símbolos solares, luminosos.
Con figuras de la Madre amamantando a la Luz del Mundo (en un pesebre, con un buey y una mula. No importa de que religión se trate, esa es la imagen de la vida, de la Madre Tierra y de la esperanza)

Soles de paja irradian sus rayos dorados desde las ramas siempre verdes del árbol del invierno.

Esferas luminosas y delicadas, representan también al padre Sol que trae la vida.

Luces, como luciernagas de colores, como un recuerdo del lejano verano, como una promesa de retorno, como una esperanza en plena oscuridad.

Sin darnos cuenta, en estos días mágicos del solsticio, todos celebramos lo mismo.
Sin importar religiones o creencias, todos aguantamos la respiración durante unos instantes, encerrados en el oscuro útero de la Tierra, mientras el primer rayo del invierno llega hasta nosotros, atravesando su camino de piedras y espirales.
Todos esperando la vuelta de la luz.
Porque la luz es la vida.
Por eso llevomi pequeño sol colgado al cuello.
Un sol y una espiral que me recuerdan que todo vuelve a nacer.
Que no hay principio ni final.
Que todo vuelve.
Que la vida, las vidas, son un ciclo, un camino en espiral hacia el centro de nosotros mismos.
Y que, en lo más oscuro del invierno, siempre hay un rastro de luz...

Feliz solsticio.
Y feliz Luna de las Noches Largas.
Ojalá esten todas y cada una de ellas repletas de cuentos...


Solo soy yo.
Soy Maria.
Soy como soy.
Soy como no soy.
Soy lo que me gusta, y lo que no me gusta.
Soy lo que quiero, y lo que odio.
Soy libre. No quiero raices. No quiero fronteras.
Soy lo que soy, os guste o no. Esa soy yo.
Escribiendo desde el cielo de mi boca...
Y desde mi casa en el árbol.




interinaforever
23 dic 2007 | 07:09 PM
Yo también deseo que estén llenas de cuentos... con final feliz. O sin final, que es más feliz todavía.
unaovarios
23 dic 2007 | 09:46 PM
Es un cuento visitarte... Gracias MissDe y que la luz te inunde... Muchos besos llenos de buenos deseos
pepetxu
23 dic 2007 | 10:53 PM
Te deseo una noche muy larga, si es agradable y placentera.
Feliz solsticio,María
evaglauca
24 dic 2007 | 03:22 PM
Feliz Navidad, señora de las letras más bellas que encierran los cuentos,
Felices Fiestas, porque lo mereces, porque eres especial, y brillas como las estrellas que hay en esas fotos.
Un abrazo desde mi humilde morada, deseo que el 2008 venga lleno de magia, y buenos augurios .