Tengo un secreto.
Un secreto inconfesable.
Un secreto vagamente hortera, ligeramente kistch.
No, que va. No es hortera. Es un secreto infantil. Culpa de los sueños de una pequeña missdelirio que todavía anda por alguna parte.
La mini-mariadelirios que soñaba con irse a Nunca Jamás. La que quería vivir en un mundo perfecto, en una casita con buhardillas y misterios donde nevase por navidad.
La pequeña mini-yo se dedica a coleccionar bolas de cristal.
La primera fue hace mucho, y por culpa de mi madre, que me la regaló. Ahora que lo pienso, no valía gran cosa. Era una semi-esfera de plástico, y dentro, en su particular universo nevado, estaba Mamá Cabra y sus cabritillos, y el Lobo Feroz detrás de un abeto.
Se rompió.
Hace mucho.
Pero me dejó las ganas de pequeños mundos nevados bajo esferas de cristal.
Así que, de vez en cuando, compro una.
Casi todas pequeñitas y baratas. La mayoría por navidad.
Está la borrosa con el muñeco de nieve y muy poca purpurina.
Está la del hada, que tampoco tiene mucha nieve.
Está la del cesto de flores que también me regaló mi madre.
Está la minúscula casita de Papa Noel.
Está Campanilla.
Y están las tres más grandes, que me pude comprar cuando empecé a cobrar (una por navidad, deauto-regalo).
El Papá Noel musical y naïf...
La casita en la tormenta de nieve en la que siempre quise vivir...
Y ahora, un paseo en trineo, entre abetos y árboles desnudos, al ritmo de una música de campanillas, en la noche de navidad...
Que queréis...
Siempre he sido una Mariadelirios.
Siempre he querido vivir en una bola de cristal.
Nunca he dejado de ser una soñadora...




Linda la coleccion,
María, a mí me gustan también y no me tengo por hortera ¿lo seré sin saberlo? :) . Recuerdos de la niñez...sí, esa es la clave.
Me gusta tu colección, y a mi mujer también.
Salud
Comparto tu gusto aunque no las colecciono.
Recuerdo las antíguas, aquellas que incluían en ese espacio cautivo una copia de un monumento. Unas, en concreto, que no he vuelto a ver nunca más.
Besos.
Son una preciosidad, nena¡¡¡Independientemente de lo que me pueda parecr o no las movidas navideñas, esas bolas de cristal con algo dentro me han parecido siempre como mágicas y ya le he regalado algunas a María, mi nieta, quien también se queda aluninando con ellas..
Un beso, guapa, que hoy te veo mejor que ayer, jaja¡¡
Va a ratos, mampo...
Ay! A mi también me gustan, pero no tanto lo de vivir dentro de una... echaría de menos el cielo y las estrellas.
Bueno, y el sol de verano, que me gusta más todavía!
:)
Es que en mis bolas hay cielo y estrellas. Y sol de verano...
Hola, estan lindos estas bolas de cristal. Soy de Peru y me gustaria saber donde puedo comprar por lo menos una de estas.
Agradezco tu respuesta. Gracias!