Pues que queréis que osl diga...
Yo creo que lo voy a echar de menos.
Por gruñón y por ácrata.
Por polémico y actorazo.
Porque me gustó ver la rojinegra en su ataúd, como debería haber sido en el de mi abuelo, y no le dejaron.
Por permitirse un velatorio como a mi me gustaría, en las tablas de un teatro, con versos, tangos, amigos.
Por las mesas de café y las lágrimas de los viejos amigos.
Así deberíamos morirnos todos.
Como nos de la gana.
Un homenaje para Fernando.
Caminito:
Caminito que el tiempo ha borrado,
que juntos un día nos viste pasar,
he venido por última vez,
he venido a contarte mi mal.
Caminito que entonces estabas
bordado de trébol y juncos en flor,
una sombra ya pronto serás,
una sombra lo mismo que yo.
Desde que se fue
triste vivo yo,
caminito amigo,
yo también me voy.
Desde que se fue
nunca mas volvió,
seguiré sus pasos,
caminito, adiós.
Caminito que todas las tardes
feliz recorrías cantando mi amor,
no le digas si vuelve a pasar
que mi llanto tu suelo regó.
Caminito cubierto de cardos,
la mano del tiempo tu huella borró;
yo a tu lado quisiera caer
y que el tiempo nos mate a los dos.




Exacto, como nos de la gana! A mi abuelo tampoco le dejaron... Muchos besos MissDe
Toda la razón, María. Así deberíamos poder morir todos.
Hoy le dedico a Fernán-Gómez un SALUD ácrata con mayúsculas
Amiga,
Me sumo a ese homenaje que le dedicas/dedicaron a un hombre que en todas sus facetas humanas fue íntegro y consecuente con sus ideas y en defensa de "sus parcelas de libertad" y al que admiraba desde siempre.
Con menos calidad que el tuyo, le dediqué unas líneas de recuerdo en mi casa.
Intenté adivinar la bandera que portaba en su último viaje y en las imágenes que me ofreció la TV no fuí capaza de adivinarla. Elucubré con la posibilidad de que fuera la republicana y al final, como tú nos enseñas, me enteré de que era la Anarquista, demostrándo a los que pudieran tener alguna duda lo que siempre fue: un bondadoso y admirado ácrata.
¡Hasta siempre, Maestro!
Pero para ello tendríamos que haber vivido como nos da la gana.
Saludos
Y que difícil es eso, Sariuska...
He leído y visto de todo para despedir a Fernán Gómez. Marieta....Ninguna despedida tan a flor de piel como la que tú le haces aquí....Cuatro fotos, unas sentidas palabras, las justas, y la letra de "caminito" que, por lo visto, tanto le gustaban a ese pedazo de ácrata...
Un beso para tí y otro, de adiós, para él....y para tu abuelo.
Salud¡¡
Me uno a todo lo que tú y los demás decís de EL.
Y como bien dices, el velatorio el El Español, con las
mesas, los tangos,.... genial.
Besos.
CALVITO.
Hola, calvito.
Muchas gracias por considerarme tu amiga.
Ahora también tú eres uno de los míos, con tu permiso (no me gusta nada eso de los "ídolos")
Parece que Don Fernando me hubiese copiado mi forma de despedirme. A lo mejor no tan espectacular, tan preparada, pero sí que no quiero misas y lo tengo más que claro y más que dicho. Una reunión entre amigos y familiares y poco más.
Recuerdo lo de tu abuelo. No debería permitirse el no respetar los deseos, sobre todo de los que ya no pueden protestar.
Un besazo, guapa
Adiós a un gran hombre, un hombre entero,
capaz de ser un poeta y a la vez un caballero,
capaz de mandarte a la mierda, o de recitarte un soneto.
Adiós que con toda seguridad devendrá hasta luego.
Porque, poetas, soldados, videntes y teatreros,
acabamos todos en el mismo agujero.
Toni Lázaro. (Trás un impacto circular en el hemisferio cerebral izquierdo)
Pues te ha sentado de maravilla...
Supongo que de golpes altos, de golpes bajos, de traiciones, de amores rotos y - sobretodo- de duelos nobles Fernado Fernández Gómez, sabría un montón.
Si los golpes nobles me sientan de maravilla. Será por eso que vuelvo cada martes y jueves al dojo, a entrenar y a seguir recibiendo, en el otro lado de la cara, en las costillas en los brazos y las piernas.
Y además ... pagando.
Si me inspiro tan sólo a base de porrazos, voy acabar hecho un adefesio... eso sí, muy poético...
Pero que demonios!!! de que otra manera??!! podría sentirme un guerrero griego, yo un pobre mortal, revivir en mi imaginación, mientras me sacuden en un gimnasio de Cerdanyola, la batalla de las Termópilas, o sentirme un guerrero egipcio en una batalla cuerpo a cuerpo contra los Libios, o un gladiador romano rodeado de miles de caras vengatives y sanguinarias (Supongo que algo así debe sentir también un portero de primera división).
En kárate los golpes, sabes por donde te viene, y delante ssiempre abes lo que tienes, sin dobles caras sin dobles máscaras, sin dioses Janos. Analizas la situación en segundos “tío de 25 años, 1,90, 80 kilos, moverse hasta agotarlo, proteger parte alta, guardia larga...”.
Fuera del gimnasio, los golpes son imprevisibles y las puñaladas traperas.