Hoy la tristeza no tiene nada que ver con noviembre. El otoño no importa, y el verano no puede arreglar nada por el simple hecho de ser verano.
Hay momentos en que las cosas que pasan a tu alrededor te desbordan, o te ahogan, y no puedes evitarlo.
Es el saber que no puedes hacer nada lo que produce esa sensación tan dolorosa. Que ya no se si es pena, o rabia, o ira ciega, o compasión,o una amarga mezcla de todo.
Ayer, en clase, hablamos de las familias. La pregunta era "¿Quien vive en tu casa?", y todos los niños me explicaron cosas de sus padres, hermanos, abuelos y primos.
Loli estaba inusualmente callada. normalmente es un auténtico torbellino de gritos, risas y palabrería desbocada. Ayer no. Parecía un poco ausente, un poco triste, demasiado seria para esos alocados cuatro años suyos.
Mi Loli, tan guapa, tan lista, que siempre se rie a carcajadas, que te toma al asalto sin que te lo esperes, que te desespera con su energía, con su cabezonería y sus arrebatos de risa inoportuna...
Los niños no deberían saber que es eso de la tristeza. Los niños tienen derecho a ser felices mientras les dure la infancia...
Loli estaba muy triste, ayer.
Cuando le tocó el turno de hablar de su familia, Loli dijo "Anoche me asusté mucho".
Me quedé un poco pasmada ante esa afirmación que nada tenía que ver con lo que acababa de preguntarle.
"¿Porqué?" le pregunté.
"Cuando se apagó la luz", respondió.
Al oir eso, pensé que se había ido la luz en su casa y la niña se había asustado, así que le dije que no había que temer a la oscuridad, que no pasaba nada, o algo por el estilo.
Pero Loli siguió explicando lo que en realidad la había asustado.
Y me asustó a mí.
"Anoche el papa le pegó a la mama".
No es justo.
No puedo soportar que algo así pase delante de mis narices y no poder hacer nada.
Porque no puedo. Aunque yo sepa que la niña no miente (¿como va a mentir? si hubieseis visto su cara...), esa no es prueba suficiente para hacer algo. Es Sole, la madre de Loli, la que debe hacer algo.
Ymientras tanto, esa niña tendrá que seguir viendo como el papa le pega a la mama.
Y pensando que tal vez sea que la mama es muy mala. Como ella.
Malas mujeres, que merecen que las peguen para enderezarlas...
Mi pobre Loli. Y pobre Sole, ahí atrapada, creyendose que se lo merece.
Ayer no pude evitar acordarme de aquella gente que, una vez, me dijeron que yo no era nadie para intentar enseñar unos valores a los niños. Que me limitase a los contenidos, porque los padres eran los transmisores de valores, no la escuela. Que nos habremos creido, los maestros...
Y pensé en la clase de valores quesu familia está transmitiendo a Loli.
Que las mujeres somos inferiores. Que somos propiedad del hombre, y a callar.
Que la violencia es la solución a todo. Que si te portas mal, o llevas la contraria, o te equivocas, te mereces una paliza.
Que debe temer a los hombres, que solo hacen daño.
Que ella, como mujer, es mala, es menos que nada, aunque sea mucho más inteligente y válida que cualquier hombre.
Pero claro, que me habré creido yo. Deja que sea la familia de Loli la que la siga educando en valores. No digas nada, no hagas nada cuando Loli te vuelva a decir que el papa le ha pegado a la mama. Ni cuando te diga que su papa la llama hija de puta, me cago en tus muertos, maricona,mala, mala, que eres mala, muy mala, no como tu hermano.
Seré la peor maestra del mundo, entonces, pero no voy a volvera dejar que nadie diga que Loli es mala. Ni su padre, ni su madre, ni los otros padres y madres de la escuela (que lo dicen también, que horribles podemos llegar a ser los adultos...), ni nadie.Y como me entere que ese tipo le pone la mano encima a la niña, se va a enterar de lo que es una fiera. Tal vez no pueda hacer nada por la pobre Sole, si ella no se quiere dejar ayudar, pero voy a luchar con toda mi rabia por que Loli sea feliz, y fuerte, porque se convierta en una mujer valiente, y buena, y sabia...
Mi pobre Loli. Mi pequeña Dolores. Desde el día que llegaste al mundo, con la cruz de ese nombre triste.
¿Porqué aún se empeñan en darnos esos nombres dolorosos? ¿Porqué se empeñan en marcar nuestro futuro con nombres tristes?
Los nombres tienen más poder del que imaginamos. Los nombres nos hacen, en parte, como somos. Nos marcan, desde el nacimiento hasta la muerte.
¿Porqué aún hay Dolores, y Soledades? ¿Porqué mi Loli y su madre tienen que cargar con la cruz de esos nombres angustiosos y asfixiantes?
Por capricho de una mentalidad católica y machista, una mentalidad sufriente que las tiene encerradas ya a las dos, atrapadas en esos nombres tristes.
Dolores.
Soledad.
No es justo...