Me sigue gustando el Tiempo de las Granadas.

Tal vez sea lo único que me gusta de estos días breves y fríos.

Que a veces se iluminan con una luz dorada que parece salir de todas partes...

Y se endulzan con el tesoro rojo de sangre de las granadas.

Además, las granadas son el fruto de las hadas.
Y, a mis años, aún sigo creyendo en ellas...

¿Y que mejor momento para creer en la hadas que el Tiempo de las Granadas?