Si es que es culpa mía.
Eso me pasa por leer...¿A quién se le ocurre? Con lo bien que se está perdiendo neuronas delante de la tele...
Y como leo de todo, desde libros hasta etiquetas de conservas, pasando, naturalmente, por diarios, revistas y blogs variados, me pasa lo que me pasa, y me encuentro lo que me encuentro.
Y es que el mundo, señoras y señores, está lleno de listos.
¿A que no lo sabían ustedes?
Pues sí.
En un blog de listos, por ejemplo, veo a un listo bastante imbecil dedicar un interminable comentario a insultar a los andaluces (vete tú a saber que le habrán hecho los andaluces a ese hombre). Y, en respuesta, una de las listas del blog en cuestión se limita a responder esto:
"Y te recuerdo dónde se casó la otra hija del rey, que bien esquivas mencionar: en Barcelona, pueblo facha donde los haya."
Y a callar todo el mundo.
¿Porqué insultas a los andaluces, si a quien hay que insultar es a los catalanes? Si es que no te enteras...
Claro que, como en ese blog son tan listos que una vez que discrepé casi me descuartizan, he preferido no opinar. Opino aquí, que es mi casa, aunque sea la casa de una tonta. Y en ese pequeño "pueblo facha" que es Barcelona. Me pregunto cuando habrá estado la lista en cuestión en este pueblo facha para saber lo fachas que somos. Por supuesto, aquí vamos todo el día cara al sol con la camisa nueva, aunque con la mano bien levantada para no deslumbrarnos, claro. Tendrías que ver las ramblas un domingo por la tarde. La de camisas azules, banderas rojigualdas y bigotitos finos que se ven...una preciosidad, vamos.
Solo me ha quedado una duda, después de leer esos dos comentarios. Como catalana hija de inmigrantes andaluces (inmigranta, en realidad) ¿que es lo que me queda por hacer? ¿Tirarme por la ventana?
Así que, harta de listos, no se me ocurre otra cosa más que leer el diario (si, yo también soy muy lista, a veces). Y, entre otras cosas, me encuentro esto, por ejemplo:
"El PP de Almería solicita el indulto de dos empresarios que apalearon y secuestraron a tres inmigrantes"
Pero claro, el pueblo más facha de España, como todos sabemos muy bien, es Barcelona, no El Ejido.
Sigo leyendo. Que cabezona soy. Mira, educación. Eso es lo mío. A ver que dicen estos...
Pues estos dicen cosas muy graciosas. Para ser concretos la FAES ha hecho público un documento en el que demuestra que los libros de la terrible Educación para la Ciudadanía son, en realidad, manuales encubiertos del marxismo más puro y duro. Que sí. Y después de leer los ejemplos que han puesto los listos, a mi tampoco me ha quedado ninguna duda. O si no, mirad esto. No me digais que no está claro que decir "El Congreso de los Diputados ha aprobado la Ley Orgánica de la Educación con el voto en contra del PP" es promover unas ideas anti-PP claramente marxistas. O que frases como "Educar en democracia es iniciar en los valores de la participación, porque el hombre es social y comunitario y no puede quedar reducido al ámbito de lo individual" no fomentan muy a las claras unas terribles ideas antidemocráticas, fachas (de Barcelona), y horrorosamente rojazas. Vamos...
Menos mal que tenemos los listos que nos iluminan, que si no... Venga, va. Aquí os dejo el texto completo. Para que disfruteis de tánta sabiduría.Y para que alguien me explique de una vez que tienen de malo esas cosas de la libertad y la democracia que predican los rojeras esos.
Supongo que si sigo leyendo voy a acabar por tirarme de los pelos, como el otro día con el famoso y polémicoartículo sobre el Che (mejor lo dejo para otro rato, largo y tendido, porque, aunque estoy rodeada de listos, aún no se han dado cuenta de que las personas somos luces y sombras, y que algunas sombras pueden ser muy oscuras, pero también algunas luces muy brillantes...)
Pero, aún así, sigo leyendo, y llego a Salamanca (que bonita es Salamanca...), y me encuentro con que los Salmantinos, muy listos también, aún tienen en su casa la mayor parte de los famosos papeles de los fachas de los catalanes. Perdón, no quería decir eso. No quiero parecerme a los dos listos de arriba, a los que generalizan y convierten a TODOS los andaluces en gañanes y a TODOS los catalanes en fachas. No son TODOS los salmantinos. Soy plenamente consciente de ello. Son solo unos pocos. Listos, ruidosos, pero pocos. Entre ellos, por desgracia, quienes les gobiernan. Incluido el alcalde, que no tiene nada más que hacer que escribir una carta mensual al presidente para reclamarle las pocas cajas de legajos que consiguieron volver a Catalunya. No. Reclamarle no. EXIGIRLE. Que es más democrático. Y mientras, siete de las cajas que venían con la primera entrega siguen sin aparecer. Y miles de documentos privados, cartas de soldados republicanos, libros, dibujos, fotografías, recuerdos de familia, siguen esperando en la oscuridad de un viejo archivo salmantino.
Y Carles Fontseré, cartelista republicano, se murió sin recuperar los dibujos de su infancia...
Y los descendientes de Jaume Aiguader, alcalde de Barcelona de 1931 a 1934, y de Antoni Rovira i Virgili, presidente de Catalunya en el exilio, se preguntan donde estarán aquellas hermosas bibliotecas de sus padres, todas aquellas historias...
Y la hija de Nicolás Capo quiere saber que se ha hecho de las historias medicas, los libros especializados y las obras que había en la consulta de su padre, que cometió el delito de ser medico naturista en la República...
Y la escritora Teresa Pàmies no se conforma con las copias delas cartas que envió a su hermano, recuperadas hace poco, y piensa que para qué querrán esas cosas en Salamanca...
Y tántos otros como ellos, que simplemente quieren recuperar la memória, esa que tanto duele, esa que tanta falta hace, recuperar viejos recuerdos, viejos cuentos, viejas cartas, porque es lo único que les queda de aquellos a los que les arrebataron, de aquellos que siguen perdidos en alguna fosa común, o junto a la tapia del cementerio, sin derecho ni siquiera a una tumba...
Pero claro.
Ya lo sabéis.
Nosotros somos los tontos.
Siempre lo hemos sido.
¿A quién se le ocurre perder?
La proxima vez, mejor que nos pongamos del lado delos listos.
Aunque, pensandolo mejor, no.
Nací tonta, y así voy a seguir. Aunque mi destino acabe siendo una tumba sin nombre junto a la tapia del cementerio.
Que es lo que me habría ganado de haber nacido unos años antes.
Eso, o la hoguera, por bruja, por hereje, por pecadora.
Por tonta.
Quizás eso sea lo que me gane, al final.
Pero no pienso volverme tan lista como ellos. Porque, al final, quizás hubiese una cruz sobre mi tumba, y una bandera sobre mi féretro. Pero ya sabéis que no soy persona de cruces ni de banderas. Y prefiero la dignidad de una tumba sin nombre que la indignidad de una mentira.
Y seguir siendo, siempre, yo.
La tonta...