Ha nacido El Club de los Perros Malos.
Tenéis el enlace en mis amigos, ahí, a la derecha.
Y aquí también.
No os alegreis demasiado todavía.
La miss no desaparece. No me voy a ningún sitio.
Solo me desdoblo.
Aquí sigo siendo yo.
Y esta sigue siendo mi casa del árbol, y mi refugio, y el cielo de mi boca.
Aquí seguiré escribiendo lo que me apetezca, dando que hablar, dejando que se me vaya la cabeza.
Seguiré con los sueños y los cuentos, con las rabietas y los desahogos, con los vuelos de mi Alma Barca.
Pero ahora, también, voy a ser una Perra Mala. En el mejor sentido de la palabra (es muy divertido ser malo).
Y, naturalmente, todos los Perros Malos del mundo están invitados. Aunque hayan nacido gatos, como Potter. O personas, como aquí la miss. O iguanas. O camellos. O peces de colores.
No somos racistas, en el Club de los Perros Malos.
Además, aceptamos colaboraciones.
En serio.
Si alguien quiere formar parte del Club y publicar fotos o artículos de sus Perros Malos (o gatos, o personas, o pececitos, o gallinas), solo tiene que enviarmelos por mail (allí, donde pone "contacto") y trataré de publicarlas, con el nombre del autor/a, naturalmente.
Ojo, siempre que sean historias de Perros Malos. No quiero saber nada de malas personas. Que hay una diferencia...
Entonces ¿qué?
¿Nos vemos en Tombuctú?