
¿Sabéis que os digo?
Que no vale la pena preocuparse.
Que fuera hace sol, una esplendida tarde de verano.
Que por la ventana se cuela una brisa perfumada de pinos y romero.
Que en la calle revolotean pequeñas libélulas de color cobre junto a una planta seca.
Que a la sombra del cerezo se está demasiado bien para pensar en nada más que en que no hacer después.
No preocuparse por el futuro.
No moverse demasiado.
No fregar los platos.
No pensar en niños ni en escuelas.
No coger el coche para nada.
No hacer nada coherente.
Así que ahí os quedáis.
Me voy a la calle, a no hacer nada.


Solo soy yo.
Soy Maria.
Soy como soy.
Soy como no soy.
Soy lo que me gusta, y lo que no me gusta.
Soy lo que quiero, y lo que odio.
Soy libre. No quiero raices. No quiero fronteras.
Soy lo que soy, os guste o no. Esa soy yo.
Escribiendo desde el cielo de mi boca...
Y desde mi casa en el árbol.




interinaforever
3 jul 2007 | 05:27 PM
Ayyyy, que envidia me das!!!
Pero a partir del día 5, yo haré lo mismo: no preocuparme por que hacer después... no preocuparme por NADA. ¡¡DOS MESES DE VACACIONES!!
unaovarios
3 jul 2007 | 06:19 PM
El mejor consejo "no hacer nada" por un día, un rato... sin relojes... Un beso
Irene Varela
3 jul 2007 | 11:37 PM
Pues yo no puedo estar sin hacer nada. Aún cuando estoy tirada en el sofá, viendo la tele sin verla, dejando que mis ojos se cierren de vez en cuando, estoy haciendo algo, algo importante... Al menos eso me gusta pensar.
No hay tiempo más perdido que aquel no disfrutado. No importa lo que hagas, sino que te realices con ello.
Besos**