La gente lista ha decidido que sabe lo que siento. Son tan listos (y yo tan tonta), que son ellos los que deben decirme lo que estoy pensando y sintiendo respecto a cualquier tema.
El tema, ahora, es la guerra. La gente lista sabe que yo, tonta del bote, estaba contra la invasión ilegal de Irak. Pero es que, además, según acabo de enterarme, estoy a favor de todas las otras guerras, anteriores y posteriores. Y me alegro de cada muerto, de cada soldado herido, de cada bomba. Porque yo solo protesté contra la guerra de Irak porque era cosa de Aznar.
Pues ya me estoy hartando de gente lista. He lamentado las últimas muertes de soldados españoles igual que lamenté las primeras. Igual que lamento, cada día, las de los miles de inocentes que ni tan solo sabían que debían "morir por la patria". Porque a ellos nadie les preguntó si querían ir a la guerra. Simplemente, se la echaron encima.
Y me importa poco donde mueran. Y quién empezó. Y quién tenía razón. Me da igual que los enviase Aznar (como es el caso de los seis soldados muertos) o Zapatero.
No puedo decir lo mismo, lo lamento, de la gente lista. Dicen ellos que nosostros los "progres":
"Estos individuos son los individuos que llamaban asesino al anterior presidente del gobierno por enviar soldados en ayuda humanitaria a Irak."
Irak, tontos y progres amigos míos, es "ayuda humanitaria" porque fue cosa de la derecha. El resto es, simplemente, un crimen. Porque, según creen, es culpa nuestra. De los que luchamos contra aquella guerra injusta.
Todas las guerras son injustas. Un solo muerto son demasiados muertos. Sin importar donde haya muerto, quién lo haya matado.
Sigo siendo una tonta que dice "NO A LA GUERRA". Pero es que eso hace ya mucho tiempo que lo soy.
Y no quiero que se muera nadie más.
No es tán dificil de entender.
Pero la gente lista sabe mejor que yo lo que pienso y lo que siento.
Y ya estoy hasta las narices de tanta gente lista.
Sigo prefiriendo ser una tonta.