¿Conocéis la historia de las tres Evas? Al principio, Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, dice la biblia. Pero el hombre que creó Dios era a la vez hombre y mujer. Y eso no lo dice en ningún libro sagrado. Pero los sábios lo han sabido siempre, y así lo han explicado. El primer hombre era a la vez hombre y mujer. Dos pares de piernas, y dos pares de brazos, dos cabezas y dos sexos. Pero el primer hombre-mujer era demasiado fuerte y poderoso, porque reunía lo mejor de ambos sexos, y Dios tuvo miedo, así que lo partió en dos. De un solo ser, dos diferentes. Hombre y mujer. Él se llamó Adán. Ella Lilith. Y los dos eran iguales, y vivían juntos en el Jardín del Edén. Adán quería que Lilith le obedeciera. Pero ella era igual a él en todo, y se negó. Adán quiso que ella estuviese siempre debajo cuando hacían el amor, pero ella le dijo: "Soy igual a tú en todo, estamos hechos de la misma tierra, ¿porqué me tengo que humillar ante tí?". Y Adán fue ante Dios y le dijo que ella no obedecía, ni se humillaba, y dicen que Lilith fue la primera expulsada del Jardín del Edén. Aunque otros afirman que se fue por su própia voluntad. Porque se cansó de Adán, y del paraiso. Porque era única, y quería ser libre. Luego dijeron que Lilith fue la madre de todos los monstruos. Pero muchos creen que sus hijos nunca fueron monstruos, si no la gente mágica que se oculta a nuestros ojos. Los habitantes de los bosques, la Buena Gente. Tan libres como su madre. Los Lilim. Los hijos de Lilith.

Sea como sea, Adán se quedó solo. Y le pidió a Dios una compañera obediente. Entonces Dios creó una mujer ante los ojos de Adán. Primero los huesos, luego las vísceras. Las venas, los tendones, todos los fluidos y mucosidades que nos componen. Y la piel, y el cabello y, finalmente, el aliento de la vida. Y era muy hermosa, pero Adán no podía soportar mirarla, porque cada vez que dirigía los ojos hacia ella solo podía ver la criatura de sangre y carne que había bajo su piel. Así que la segunda mujer tampoco funcionó. No se que fue de ella, no se si también fue expulsada del paraiso, o si simplemente fue descreada, pobre criatura sola y sin nombre. Quizas aún vaga por el mundo buscando un poco de calor...

Y luego, al fin, llegó la tercera. La que todos conocéis. Dios durmió a Adán, y tomó una de sus costillas, y de ella creó a Eva. El resto ya lo sabéis. Pero apuesto a que pocos sabiais que tenemos tres madres. Lilith, la diosa. La mujer sin nombre, la repudiada. Eva, la pecadora.

Y después de todo, todas son la misma. La mujer cambiante, la que todas somos. Y no, esto tampoco me lo he inventado yo.