Solo se que quiero escribir.
Así que a ver que sale.
Salen letras y palabras. Sale agua.
Salen espíritus burlones. Se burlan de mí "No funciona el pen drive, no funciona nada, tendrías que estar estudiando, y no haciendo el tonto aquí plantada"
Ayer hice fotos a las flores del granado, a mi silla con el libro debajo del cerezo, a Vito cazando saltamontes y a Potter persiguiendo cosas que vuelan.
Como están todas en el pen drive, ese que mi ordenador se niega a leer, no vais a poder ver, de momento, las flores rojas como la sangre.
¿Que más sale?
Salen ganas de huír, pero eso sale siempre, escriba o no escriba. Me sale el escapismo por las orejas. Por eso todos mis cuentos pasan lejos. O a gente que se acaba yendo lejos, que viene a ser lo mismo.
Sale más agua, hace unos días. Cuando vuelvo a casa siempre tengo sed. Aunque acabe de beber, tengo sed. O, más bien, ganas del agua fría de mi casa. Sabe diferente. Aunque me la lleve al trabajo metida en una botella, aunque sea la misma que sale del grifo, no sabe igual, lejos de casa. Lo primero que hago cuando entro a casa es beberme un gran vaso de agua fría...

Salen más cosas, cuando me siento a escribir. Sale rábia e ideas. Rábia de la buena, de la que te hace reaccionar. Rábia contra el racismo más rancio y absurdo que va subiendo por todo este estúpido y pobre país nuestro. Rábia cuando leo que los partidos con ideas xenófobas van a la alza, y pretenden que ellos son los valientes, porque se atreven a decir lo que todo el mundo piensa. ¿Cuando se han metido ellos en mi cabeza? ¿Porqué no pueden admitir que hay gente a la que la raza o la nacionalidad le trae sin cuidado? Pero ellos son los modernos. Los listos. Los otros somos unos tontos que solo queremos ser "politicamente correctos", aunque somos tán racistas como ellos. O como el PP, añadiendo a su programa los postulados de partidos como esos. Diciendo sin ninguna vergüenza que hay inmigrantes de primera y de segunda:mejor los católicos, si puede ser, por favor.Pero poquitos, que luego traen enfermedades, y se les dan a ellos todas las facilidades, por eso tienen que vivir un montón de familias en un pisucho medio en ruinas o en un garaje. ¿No se les cae la cara de vergüenza? ¿No son capaces, ni tan solo un poco, de ver las cosas desde el otro punto de vista? Me gustaría ver a esos grupos racistas y antiinmigración calzandose los zapatos de los otros. De los pobres. De los desfavorecidos. De los que han tenido que dejar atrás su vida para poder conseguir algo mejor. Y que luego se encuentran con esto...
Sale mucho más, cuando me siento a escribir. Sale mi lado pedagógico, mi obsesión educativa, mis historias de niños. Sale la escuela que quiero, y la que no quiero. Esa escuela que algunos quieren elitista y excluyente. La que yo quiero para todos. Para que, desde pequeños, aprendamos que todos somos iguales. Que más dará el color de la piel. Que más dará el sexo. Que más dará el dinero que ganan tus padres, su orientación sexual, su lugar de nacimiento. Que más dará si todos somos personas. Huesos, carne, piel. Piel que quiere ser acariciada, besada, abrazada,independientemente de su color.
Sale que lo más profundo es la piel. Y que somos criaturas sensuales. Y que debemos disfrutar de este Junio esplendoroso que ahora empieza. Salir a la calle, tomar el sol, jugar. Reír. Amar.
Salen muchas cosas.
Como de costumbre, no me ha salido lo que yo quería. Que importa.
Algo ha salido...