Me gustan los caracoles porque se toman las cosas con calma.
Me gustan así, pequeñajos, babosillos.
(Cargol treu banya, puja la muntanya)
Me gustan los besos de caracol.
(Cargol treu ví, puja el muntanyí)
Me gustan porque son listos ¿que mejor manera de vivir que ir con la casa a cuestas?
Donde quiera que vayas, te sentirás como en casa. Y no hace falta quedarse quieto.
Con la casa a cuestas, no necesitas raices.
¿Que mejor sitio para vivir que una casa nacarada, que una espiral misteriosa, que la concha de un nautilo?
Me acabo de dar cuenta de que yo no quiero ser caracol.
Lo que quiero es ser el capitán Nemo...




Jajajaja, creo que prefiero ser Nemo, a mi familia les encanta comer caracoles... De pequeñas ibamos con mi abuelo a cogerlos, luego las aguas, sus cambios... Una vez se salieron de los cubos y los encontramos por la mañana, paseando por techo y paredes de la cocina y el tendedero. Yo me resisto a comerlos, pero mirarlos me gusta y los nautilus más. Un beso
Fractales, simplemente apasionantes...
Fuerza y honor.
Qué fotos tan bonitas!!... A mi tambien me gustan los caracoles... ;-)
Hola, que buen post de neustros amigos caracoles....
Un saludo
Raúl
Ha habido muchas veces que yo me he sentido como un caracol, con la casa a cuestas. 15 días ha hacer una sustitución en un pueblo lejos de toda civilización y ale, a cargar con la cafetera, el despertador, el portátil...lo esencial para sobrevivir. 1 mes en una ciudad a una vida de la tuya y otra vez lo mismo...
Caracol, col, col
saca los cuernos al sol...
Buenas fotos. Y buena apología del caracol....
Y cuando ya les estaba cogiendo cariño y me arrepentía de lo que hago con ellos, que me los como a la "llauna", te vas a las profundidades del mar con el capitán Nemo¡¡¡¡..
Vale, no pasa nada, te sigo, cambiemos al caracol por el pulpo..."a la gallega"¡¡
Vaya Raúl, Anita (elrincondeanita) también puso una foto de un caracol... y por su blog me enteré que eres papi ¡¡¡....que calladito lo tenías....
Digamos que babear como preludio puede ser placentero. Pero que hábil es el caracol, que no pasa directamente de ese preludio al acoplamiento. Antes se asegura con los dardos del amor.
Para los humanos el sentimiento surge con la espontaneidad de un proceso natural. El amante recibe una herida, llora y camina hacia la muerte. El amor juega los destinos de sus amantes en una azarosa partida de dados.
Si bien el caracol bien dotado, utilizando su flecha de Cupido y acelera el proceso, el caracol donador inyecta al receptor una mucosidad continente de varias clases de hormonas. Estas hormonas afectan los órganos genitores femenil del caracol receptor. Entonces, en este momento, cuando el receptor está bien estimulado, el acoplamiento puede empezar.
El ser humano menos dotado que el caracol acaba siendo besos, dados y en el amor herido.
a mi me gustan los caracoles verdes!! aunque los marrones tambien...
son muy bonitos, qué fotos tan bonitas!