Lo podéis ver aquí
Es una de las ideas más poéticas que he oido en mucho tiempo: escoger una palabra en peligro de extinción, una palabra especial, un recuerdo de infancia, uno de esos tesoros que todos guardamos dentro y que casi nadie más conoce, y apadrinarlo. Y darlo a conocer. Evitar que desaparezca, que se pierdan para siempre los zangolotinos y los acericos, la rayuela y el ababol, los duermevelas y los gusarapos...
Y, si queréis, también se puede hacer en catalán, aquí.
Y tendremos aún oràtges y andrómines, xitxarel·los y enganyamarits, ganàpies y putxinel·lis,...
Y cuando pase Sant Jordi, con sus rosas, sus best-sellers y sus escritores mediáticos, nos quedarán aún todas esas palabras que ya no se perderán nunca, las podremos buscar, y mirar, las podremos saborear en la boca, y en el alma, las podremos oler y acariciar, y recordar, para siempre, en nuestra particular reserva de palabras .
Yo, de momento, ya he apadrinado alhucema, que desde siempre me huele a hada mora, a jardines granadinos, a veranos de la infancia.
Y estoy buscando como se escribe exactamente fia faia, que es una flor amarilla y pequeñita con olor a manzanilla. En el pueblo adoptivo de mi madre la quemaban los niños por navidad, en grandes ramos dorados, mientras cantaban: "Fia faia, Fia faia, el nostro senyor ha nascut a la palla". Si alguien sabe como se escribe, por favor, que me lo diga. Necesito recuperar esa palabra con olor a madre. Está tan desaparecida que ya no sale ni en el diccionario...
Bueno, y vosotros ¿que palabra váis a apadrinar?