La gente de la coctelera quiere saber que es lo que vemos cuando miramos por la ventana.
Dónde descansamos la vista cansada al acabar el día.
Cual es nuestro reposo de guerreros.
Mirar afuera, ahora, en primavera...
Abrir la ventana y dejar que el aire nuevo llene la casa de eseolor a vida...
Siempre me han gustado las ventanas.
Por eso ahora me siento tan afortunada.
Vivo en una casa grande y blanca, en el campo, con ventanas por todas partes.
Las ventanas son los ojos de las casas.
Y esto es lo que ve mi casa cuando abre los ojos. Cada uno de sus ojos.
El ojo del oeste, abierto a la magia de la montaña...

El ojo del este, literalmente MI ventana, abierto al lado misterioso, al lado del bosque...

El ojo de delante, sobre las colinas y las nieblas, sobre los días claros y los grises, la cara de mi casa...

El ojo de atrás, el del lado oculto, el del jardín secreto, el de los días de otoño, la cruz de mi casa...

El ojo alegre, infantil, el ojo que mira a Vito y se quiere ir a jugar con él...

El ojo de los atardeceres rojos, de las luces increibles, el que hace que valga la pena estar aquí, solo mirando...

El ojo de las fiestas, de lo increible, el ojo de la noche de reyes, el que aún, ahora, me hace creer en cosas imposibles...

Y cuando al fin cae la noche y cierro los ojos de mi casa, solo entonces, es cuando abro los otros ojos. Y al abrir el ojo del alma barca, esto es lo que veo...

¿Que véis vosotros?
Me gustaría mucho saberlo...