Feliz día de Andalucía, aunque sea con retraso...

|
ACEITUNEROS
Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién,
quién levantó los olivos? No los levantó la nada,
ni el dinero, ni el señor,
sino la tierra callada,
el trabajo y el sudor. Unidos al agua pura
y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos. Levántate, olivo cano,
dijeron al pie del viento.
Y el olivo alzó una mano
poderosa de cimiento. Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién
amamantó los olivos? Vuestra sangre, vuestra vida,
no la del explotador
que se enriqueció en la herida
generosa del sudor. No la del terrateniente
que os sepultó en la pobreza,
que os pisoteó la frente,
que os redujo la cabeza. Árboles que vuestro afán
consagró al centro del día
eran principio de un pan
que sólo el otro comía. ¡Cuántos siglos de aceituna,
los pies y las manos presos,
sol a sol y luna a luna,
pesan sobre vuestros huesos! Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
pregunta mi alma: ¿de quién,
de quién son estos olivos? Jaén, levántate brava
sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares. Dentro de la claridad
del aceite y sus aromas,
indican tu libertad
la libertad de tus lomas.
|
Miguel Hernández, 1937
|
lamazmorradelandroide
1 mar 2007 | 09:26 PM
Dios, me vais a hacer llorar!!!
Fuerza y andalucía!!!
sal-udos
2 mar 2007 | 11:56 PM
Nos pasamos esta vida y otras, buscando para nosotros mismos la satisfacción de un ser querido. El placer de compartir nuestros más íntimos momentos con una persona que sea, emocional e intelectualmente compatible para con nosotros. Buscamos de entre la gente lo que nos haga sentir capaz de desplazar nuestra energía hacia otro cuerpo. Y por sobre todo, la posibilidad de amar y ser amados.
En muchas de estas búsquedas triunfamos, en otras tantas no.
El ser humano es un ente de compatibilidades. Somos entidades que necesitamos de los demás y no porque sin ellos dejemos de ser, sino porque en nuestro destino está el prevalecer como especie y desarrollarnos, tanto mental como espiritualmente. Dios nos dio la capacidad de diferir entre prolongación de especie y la existencia. Nos llenó el cuerpo con su espíritu y por ende nos transmitió a todos su poder más infinito: El AMOR.
¿Por qué no somos capaces de amar como Dios manda?
missdelirio
3 mar 2007 | 06:40 PM
Pues ni puñetera idea, Pelayo.
¿Me quieres decir a que viene eso ahora y aquí?
Cuando yo digo que no te entiendo, es por algo...
Supongo que como ya no tengo ganas de discutir contigo allí por vuestros blogs, decides venirte para acá, aunque no tengas nada lógico que decir.
Siento ser tan dura, pero esta actitud tuya me desconcierta, y mucho. Ya lo he dicho muchas veces: parece que haya dos Pelayos, pero yo ya no me lo creo, y punto.
No puedes pretender entablar una conversación amable, o poética, o amistosa conmigo, si en otros sitios te dedicas a descalificar e insultar todo en lo que creo, entrando incluso en el terreno personal.
No me creo los dos Pelayos.
Por muy bonitas que sean tus palabras.
Don Pelayo
4 mar 2007 | 11:45 AM
Yo soy así y pienso que:
El querer sin esperanza
es el mas fino querer
yo te quiero y nada espero
mira si te quiero bien.
Que el algunas cosas pensemos diferente, que malo hay que disfrutemos de las que coincidimos.
missdelirio
4 mar 2007 | 12:50 PM
No se trata de pensar diferente, eso es igual. Se trata de las palabras que se usan para decir las cosas, de la manera como se dicen. Conozco a mucha gente que piensa diferente a mi (menos mal), pero me llevo estupendamente con ellos. Claro que esa gente nunca ha recurrido al insulto personal como estrategia. Ni me han tratado de asesina, o de estúpida, o de xenófoba.
Por eso no me lo creo.
hapte
4 mar 2007 | 02:19 PM
Un gran poema, bueno Maria para mí culquier obra de Miguel Hernández es suprema
besos