Lo digo totalmente en serio. Estoy convencida de que Salamanca es una ciudad preciosa, llena de arte, de cultura, de gente maravillosa. Aunque nunca he estado, es uno de esos lugares que me gustaría visitar (¡son tántos los sitios en que aún no he anclado mi alma barca!).
Y que conste que no hay ni un gramo de ironía en mis palabras.
Solo que, cuando se leen cosas como esta o esta otra se te quitan las ganas. Francamente (y nunca mejor dicho).
Franco sigue de alcalde honorario de la ciudad, porque todo el PP votó en contra de la moción del PSOE sin ni tan solo explicar sus razones. Y luego se quejan si les dicen que se comportan como la extrema derecha. De la misma manera, hace apenas un mes, se negaron a devolver su cátedra de manera honorária a Miguel de Unamuno, al que le fue retirada por enfrentarse con su famoso "venceréis pero no convenceréis" al "muera la inteligencia" del fascista Millán Astray.
En nombre de que no sé que tipo de perdón, de borrón y cuenta nueva, de olvido selectivo, siguen permitiendo cosas como estas.
Y como utilizar la frase de Unamuno en su própio interés. Ahí sigue, en una pancarta, en el balcón del ayuntamiento de Salamanca, contra los "expoliadores" que les han quitado los papeles. Papeles que se amontonaban en cajas de cartón, papeles no solo del gobierno de la Generalitat, si no de particulares, cosas tán necesarias para el ayuntamiento de Salamanca como las cartas de amor de un soldado o la biblioteca de un escritor. Cosas que aún siguen allí ¿lo sabíais? De las aproximadamente 2000 cajas de legajos y papeles de momento solo han vuelto a Cataluña unas 500. Las que quedan allí son en su gran mayoría, documentos de particulares. Y siento ser pesimista, pero me temo que serán irrecuperables. No sé porqué, pero lo creo.
Porque de gente que usa expresiones como: "una humillación gratuita a los salmantinos", "una ignominia" y "un atraco", un "atentado sin precedentes en la historia de Europa", "un crimen cultural, una fechoría", "un cúmulo de injusticias", un "chantaje político puro y duro", "expolio a sangre y fuego", "agravio", "provocación" o "vejación", para referirse a la actuación de la Cataluña rompepátrias, sin tener en cuenta que precisamente ESO es lo que hizo el gobierno franquista que les dio a ellos los famosos papeles, de esa gente, digo, no se puede esperar mucho más.
Gente que engaña, además. Pidieron algunos de los papeles a la Generalitat para una exposición que, según ellos, se titularía "El Archivo General de la Guerra Civil". Y la Generalitat se los dejó. Allí están, ahora, en Salamanca. En una exposición con el aclarador nombre de "El archivo de la memoria rota. Historia de un expolio". Más arriba ya he enlazado con un artículo sobre dicha exposición. Y que sepáis que lo he escogido del diario La Razón con toda la intención. Para que no me digan que solo leo lo que me interesa. Y para que veáis que piensan sobre esto "del otro lado". Porque de este lado, del mío, prefiero el artículo de Joan Cullà en el País.
Que le vamos a hacer. Ya me han dicho alguna vez que se me ve la pluma. Aunque me encantaría saber cuando he ocultado yo mi pluma colorá...
Bueno, es igual.
Me sigue gustando Salamanca. Sigo pensando que es una hermos ciudad, que algún día iré a verla. Pero aún falta mucho para eso.
De momento, la veré en foto.