Un sitio raro...
En el corazón viejo de una ciudad fea.
De mi ciudad fea.
Esa en la que nací, donde vi por primera vez las cosas raras que tiene la vida...
Como un puente de piedra sobre ese sitio-bosque-mundo en que se reunían las brujas...
...cuando la ciudad fea no era ciudad, ni era fea, cuando no había caminos, solo árboles, al principio...
...cuando el mundo era el bosque.




Lo que me lleva, de alguna manera, a un cuento.
Me vas a perdonar, pero eso hasta yo, con un solo ojo, puedo ver que no es para nada feo.
Es más, es precioso, y ese puente cruza muchas vidas, precioso, ladrillo visto...
Fuerza y honor.
No, si el puente no es feo (excepto por unas barandillas metálicas que le ha colocado algún listo del ayuntamiento, supongo que para evitar accidentes, aunque lo único que hacen es molestar...¡barandillas metálicas en un puente medieval! Lo que pasa es que soy muy hábil con la cámara, je je)
Tampoco es feo el sitio donde está el puente, junto a una plaza adoquinada, al lado de un conjunto de iglesias románicas, sobre un parque boscoso que araña de verde la cara de la ciudad. Lo que es feo es la ciudad en si. Y orgullosa de serlo, encima. Una ciudad industrial, bastante gris, bastante confusa, bastante mal hecha. Y sin ninguna grácia. Pero hasta las cosas más feas tienen su lado bueno. Ya decía alguien muy listo eso de "lo esencial es invisible a los ojos".
Aquí lo esencial se concentra en ese puente, ese parque, esas iglesias románicas, el castillo de la ciudad,... y aún será mejor cuando quiten los andámios y las gruas de las iglesias. Que ya se parecen a la Sagrada Familia...
Te envío unas fotos... Para que veas que no todo es hacer la guerra.
Una buena comida hace superar algunas crisis. A mi me funciona cuado no se ver el lado bueno.
Olvidé la dirección en el comentario anterior.
http://www.lacoctelera.com/don_pelayo
Veamos si funciona así.