El caganer del nacimiento de la Plaça e Sant Jaume, en Barcelona.
Este año, como los de toda la vida.
El año pasado quisieron hacer un nacimiento tan moderno que no se entendía nada...¡y sin caganer! ¡Pecado mortal!
Les salió el tiro por la culata. La gente se reveló contra las modernidades en tiempos tradicionales (como adornar el árbol en naranja y negro, ecs...) y se dedicó a esconder caganers entre las plantas que rodeaban nuestro nacimiento de diseño.
Resultado: el belén con más caganers de la historia.
¿Habrá salido en el Guiness?
Desde luego, con tanto caganer, Barcelona debe de haber tenido mucha suerte, este año...