Al volver del colegio.
En aquella ciudad fea, en el barrio triste de casas grises y antenas de televisión.
Al girar una esquina.
Una visión.
"The dreams in wich I'm dying are the best I ever had" dice la radio.
Sobre el horizonte sucio, por encima de las azoteas desconchadas, rozando las antenas, la luna más grande que nunca he visto.
Si subo a una de esas azoteas, ¿llegaré a la luna?
Su cara de plata, velada por jirones grisaceos de nube.
Antenas plateadas.
Aviones plateados (rozando los tejados).
Sobre la pálida cara plateada de la luna.
Un instante de plata.
Giro la esquina, otra vez.
Y se fue...