Parte de mi. Parte de lo que soy.
Aunque nunca lo conocí...
Nació en Chalamera de Cinca en 1901. Murió en San Diego, California, en 1982, tras toda una vida de exilio. Mirad, aquí, su vida, si queréis.
Antes se le estudiaba, salía en los libros de literatura, la gente sabía su nombre. Que libros había escrito.
¿Lo conocéis? Era mi tío.
No, yo nunca lo conocí.
Pero el viejo escritor anarquista de los ojos desengañados siempre ha sido parte de mi vida.
El también es familia. Una rama lateral, truncada, de mi árbol genealógico (que es dónde mejor canta un pájaro, le oí decir una vez a Alejandro Jodorowski). Hasta las ramas rotas forman parte del árbol.
A él lo arrancaron. Por anarquista. Por libertário. ¿Sabíais que los nacionales torturaron a su mujer hasta la muerte durante la guerra? Si, esa guerra que tántos justifican ahora. Por eso mi tío, el escritor, tiene los ojos tristes. No puede ser por otra cosa.
Aunque sonría, tristes. Aunque escriba cosas tán divertidas como "La Tesis de Nancy", ahí está "Réquiem por un campesino español".
Y su "Crónica del Alba", repleta de tristezas y ausencias. Y de recuerdos de familia.
Reconozco que, en este caso, no puedo ser muy imparcial. Me encantan sus libros, su manera de escribir, su acidez, su poética. Y no sé si me gusta porque era un gran escritor, o porque araña algo dentro de mi, algo profundo y oscuro que tiene que ver más con la familia y el pasado que con la literatura.
Pero me gusta mi tío, el escritor anarquista. El rojo triste.
Si. También él es parte de mí...

(Otro buen enlace aquí)