Porque no solo es mar, aunque sea una isla...
La Espianada, en la ciudad de Corfú o Kerkira.
Otra de la Espianada, de cerca, con su aire tán parisino.
San Spiridon, al fondo de una callejuela sombría y alegre.
Y su campanario.
Una calle de la ciudad vieja.
Y otra.
Un callejero libre de la isla.
Un muro iluminado por el sol griego, camino de Paleokastritsa.
Flores rosas a la puerta del monasterio de Paleokastritsa.
Las celdas de los monjes (así da gusto).
Un mar de flores en el monasterio.
Y un mar de llamas dentro...