Once de júlio.
Por la noche, en un hotel de Jaipur.
En la televisión, letras blancas sobre fondo rojo. No entiendo lo que dice la periodista, ni tan solo sé si habla en hindi o en un inglés acelerado y nervioso que me cuesta comprender más de la cuenta (es extraño, el acento indio, la manera extremadamente correcta de decir las cosas)
Pero veo las letras blancas sobre fondo rojo. Dos palabras.
Mumbay blasts.
Y las imagenes, inesperadamente familiares. Los trenes reventados. La gente llorando. La confusión. La soledad, tan dolorosa, en medio de la gente...
Más letras blancas sobre fondo rojo. Pasan al pie de la pantalla, bajo las imagenes confusas del horror. Mensajes asustados: "Papá, el movil comunica todo el rato, no consigo hablar contigo, por favor, llama" "Lalita ¿cogiste el tren? Llamanos, estamos preocupados" "Dioses, proteged a mis niños..."
Suena el telefono. Mi madre, desde la otra punta del mundo. Intenta disimular, pero su voz suena preocupada: "¿Cómo estás? ¿Todo bien?" No quiere decirme nada sobre las bombas, sobre el horror, pero yo ya lo sé. Y lo noto en el tono de su voz. Tiene miedo. "Tranquila, mama, estamos bien. Bombay está muy lejos" "Ten cuidado..."
¿Muy lejos?
No es verdad. Bombay no está lejos. Está aquí, justo a mi lado. Cerca de Madrid. Y de Londres. Y de Nueva York. Aquí. Justo aquí. Al ladito mismo del corazón...
Bombay, ahora, es letras blancas sobre fondo rojo.
Esta noche no dormiré.
No podría, aunque quisiera.
Pero tampoco quiero.
La noche del once de júlio (otro once) necesito velar.
Recordar.
Aquí, justo aquí.
Madrid, 11m.
Nueva York, 11s.
Londres... ¿que once fue Londres?
Y Bombay. Once de júlio. Letras blancas sobre fondo rojo.
Cuando, tarde en la noche de Jaipur, llega la rábia, pienso "Esta vez dudo que haya sido ETA ¿verdad señor Acebes?"
La rábia no es buena.
Mira la televisión.
Eso es lo que consigue la rábia.
Trágate la rábia, María.
Pero no la pena. Ni las lágrimas.
Vela esta noche de lágrimas.
Vela por los muertos.
Vela por las familias.
Vela por los desesperados.
Por las ciudades hermanas (tristemente hermanas).
Tán cerca, ahora.
Aquí mismo.
Junto a las letras blancas sobre fondo rojo.
7 comentarios
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Sobre En el cielo de mi boca
Solo soy yo.
Soy Maria.
Soy como soy.
Soy como no soy.
Soy lo que me gusta, y lo que no me gusta.
Soy lo que quiero, y lo que odio.
Soy libre. No quiero raices. No quiero fronteras.
Soy lo que soy, os guste o no. Esa soy yo.
Escribiendo desde el cielo de mi boca...
Y desde mi casa en el árbol.
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serginho
29 jul 2006 | 05:47 PM
Es una putada lo que sucedió, tanto como en las otras ciudades donde ha dejado su huella el terrorismo, pero con ello debemos vivir, desgraciadamente.
Es una lacra difícil de eliminar, sólo espero que algún día vuelva la cordura a todos, y en lugar de matarnos, deseemos vivir en paz.
Pere
29 jul 2006 | 05:49 PM
El mundo de los blogs es apasionante, cuando menos te lo esperas te encuentras con lugares como este.
Si he entendido bien tus últimas entradas, vas a escribir sobre tu viaje a la India. Lo voy a seguir con interés. Hace unos años estuve allí un tiempo y me interesa saber tu punto de vista sobre este país y lo que te haya enseñado.
Referente a Bombay, y a la vida en general, es una lástima que nos hayamos olvidado de los clásicos. Si todavía los tuviéramos presentes, recordaríamos a Terencio cuando dijo aquello de que nada humano me es ajeno.
Marilia
29 jul 2006 | 07:49 PM
El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra... Y tres, y cuatro...
Por qué hay personas llenas de odio, con lo bonito que sería esa energía transformada en amor...? No llego a entender, no puedo, lo que se les pasa a esas personas por la cabeza. No lo sé, no lo entiendo, soy incapaz.
Mi solidaridad para con las víctimas de cada desalmado.
missdelirio
30 jul 2006 | 01:03 PM
Bienvenido a mi casa, Pere. En cuanto consiga volver a subir imagenes continuaré con el relato de mi viaje. Espero que te guste.
¿Tú no tienes blog?
Don Pelayo
30 jul 2006 | 06:48 PM
-Por dos veces de dije: Bienvenida. Pero otras tantas nos tiramos los trastos a la cabeza.
Va la tercera ¡Bienvenida!
Es muy bueno este comentario tuyo.
Pere
31 jul 2006 | 06:57 PM
Ops!!
Perdón, a veces me olvido que no todos los blogs son de blogger.
Seguiré con interés tu relato.
Anónimo
31 jul 2006 | 08:16 PM
Amor resplandeciente, fiel y hermoso;
Luché por él gallardo e imperioso
Y solo para él yo vivo y pienso.
Ya ves que no me importa lo que diga
La gente mentecata y sin conciencia
Que parla sin descanso ni fatiga.
Por eso dí que has sido muy querida,
Que siempre he esperado con paciencia
Que quieras algún día ser mi amiga.
de Rafael Marañón