Me gusta pensar en mi blog como en una casa. O algo más que eso. Una casa es más que cuatro paredes, una puerta y algunas ventanas. Una casa es un hogar. Una casa es un refúgio.
Me gusta pensar en mi blog como un refúgio, entonces. La casita en el arbol, el escondite secreto que todos deberíamos haber tenido cuando eramos pequeños.
Cuando yo era una pequeña missdelirio, tenía mi escondite secreto, en el bosquecillo que hay delante de casa. Apenas era un agujero al pie de una encina, pero me gustaba pensar que allí nadie me podría encontrar, nunca. Me montaba mis propios mundos, mis historias, mis cuentos de hadas. Hablaba con mis amigos imaginarios, soñaba un futuro perfecto. Luego llegó mi hermana y, para que nos vamos a engañar, yo la quiero mucho, pero me fastidió el secreto. Siempre quería venir a jugar conmigo, me seguía a todas partes, así que tuve que compartir mi escondrijo con ella.
Bueno, vale.
Lo reconozco.
Era divertido, ser dos. Además yo era la mayor, y ella se creía todos mis cuentos como si fuesen palabra de dios. Lo que yo decía era verdad, porque yo era la mayor (es divertido, ser la mayor).
Bueno, pues no fue tan malo.
Pero yo no estaba hablando de eso (cómo se me va la olla...)
Hablaba del refúgio de mi blog.
¿Os cuento un secreto?
En mi familia nadie conoce a missdelirio. Nunca han entrado en mi blog. No saben ni que lo tengo. Por ahí tengo otro, un fotolog, en realidad, que si que conocen. Mi hermano y mi hermana también lo tienen. No es un secreto. Es un medio de comunicación con ellos, y de expresión, por supuesto. Pero mi refugio, mi casita subterranea, mi cabaña en el arbol, está aquí.
Aquí deliro mis delirios.
Aquí sueño mis sueños.
Aquí hablo con mis amigos invisibles.
(¿Que sois vosotros, si no?)
Aquí me siento protegida del dolor de fuera.
Como cuando era una pequeña missdelirio...
7 comentarios
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Sobre En el cielo de mi boca
Solo soy yo.
Soy Maria.
Soy como soy.
Soy como no soy.
Soy lo que me gusta, y lo que no me gusta.
Soy lo que quiero, y lo que odio.
Soy libre. No quiero raices. No quiero fronteras.
Soy lo que soy, os guste o no. Esa soy yo.
Escribiendo desde el cielo de mi boca...
Y desde mi casa en el árbol.
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Veli
25 mar 2006 | 10:20 PM
La foto es encantadora.
Buen hallazgo: "amigos invisibles", pero reales.
A veces, escribir en nuestra página es como desnudar el alma, por eso preferimos que nuestros familiares queden al margen de esto... ;-)
pepetxu
26 mar 2006 | 10:04 AM
Será por eso que esto crea adicción.
Salud
Jesús
26 mar 2006 | 11:12 AM
Hola María,
He conocido tu blog por medio de un comentario tuyo en otro blog y me pareció interesante visitarte.
He leído tu artículo (este) y tu "sobre mí". Especialmente con esto último me siento bastante identificado y ha sido especialmente la razón por la que te dejo este comentario.
Me parece maravilloso aceptarse uno mismo tal cual es, con lo que le gusta y con lo que no. Es algo que reconozco haber descubierto hace poco y de lo que no me arrepiento: aceptarme así. Me da bastante seguridad. Me alegro de haber conocido este espacio tuyo.
Un beso.
P.D.: En tu comentario decías que querías volver a ser niña ¿quién te lo impide? Creo que todos llevamos un niño dentro, aquel que alguna vez fuímos y, de vez en cuando, tiene derecho "a salir de paseo". Merece la pena hacerlo. Creo que te hará sentir mejor. A mí me funciona.
Otro beso.
pablo
27 mar 2006 | 10:32 AM
supongo que casi todos buscamos algo así, yo me lo plantee de otra forma, el mio esta abierto a todo el mundo, con el problema de que hay cosas que no puedo expresar por las mismas razones por lo que tu has hecho del tuyo un secreto...
Don Pelayo
29 mar 2006 | 12:37 AM
Después de ver co que cae por sal-udos vine aquí a esconderme. ¿Puedo?
pablito
1 abr 2006 | 12:32 PM
¡Siempre quise ser como el hombre invisible!
En el cielo de mi boca
24 nov 2006 | 09:27 PM
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Me gustan las cabañas.
Siempre me han gustado.
Ya lo sabéis...
Desde pequeña.
La primera, la cabaña en el árbol de los Robinsones de los Mares del Sur...