Otro sitio al que volver. Aquí al ladito, prácticamente.
Teniendo en cuenta los lugares en los que he estado (y en los que pienso estar), volver a Madrid es un pequeño paseo.
¿Lo habeis buscado alguna vez en un mapamundi?
La distancia entre Barcelona y Madrid es tán pequeña que los nombres de las dos ciudades se caen del mapa por los lados y se mojan los pies en el mar.
Me gustan los mapamundis. Dicen cosas que son verdad. Cómo que Madrid y Barcelona están tan cerca que casi se pueden besar. Y aún así, hay gente en los dos lados que está a años luz de los otros. A años luz de la ciudad de al lado.
Me gustó Madrid. Esperaba una capital, y encontré mucho más. Por supuesto, están las grandes avenidas, las calles comerciales, los rascacielos de formas extrañas (¿conoceis las Torres Kio?).
Y resulta que el centro histórico, la parte antigua de la ciudad, sigue teniendo ese acogedor aire de pueblo. La Casa de la Villa está en una placita cubierta de flores.Hay callejones encantados en los que se puede ver un brazo cubierto por una armadura entre arcos mudéjares. La calle Mayor es bastante corta. La Puerta del Sol es más pequeña de lo que parece en la tele (y por eso me gusta más). Y esta plaza agradable, primaveral con sus sombrillas rojas, rodeada de arcos y artistas callejeros, es, ni más ni menos, que la plaza Mayor de la Villa de Madrid (por ahí dicen que rondaba Luis Candelas).
En Madrid, el Madrid pequeño, no cuesta ir a los sitios. Todo al alcance de la mano. Te puedes encontrar a los leones del congreso, a la Cibeles, a Neptuno, a las Meninas y un mercado de hierro forjado en un solo paseo.
Creo que los madrileños han juntado lo más bonito de su ciudad en un pequeño espácio, como quien junta flores silvestres en un ramo, o caramelos en un frasco de cristal, para así disfrutarlo sin prisas. Dulcemente. Como en un sueño, cuando pasas de un lugar a otro sin transición aparente. Algo así.
Ahora, una cosa, madrileños. Lo siento mucho, pero no me gustó nada la Almudena. Prefiero nuestra vieja catedral gótica.
Es lo que hay...




Sí, el Madrid de los austrias es genial. Si alguna vez te decides a volver te aconsejo que te des un paseo por Lavapiés.
Me alegra que te halla gustado Madrid, y me gusta que te pareciese acogedora y pueblerina pues en cierta medida es sólo un pueblo grande.
Si alguna vez te decides a volver te aconsejo que te des un paseo por Lavapiés.
¡Ah! Y además andamos sin chocar con la gente como vosotros por BeCeeNe ;)
Me has puesto los dientes largos con este artículo, pues llevo algún tiempo deseando volver a Madrid, sin conseguirlo por ahora.
Es uno de mis buenos propósitos para este año.
Además de lo que muestras, yo añadiré: ir al teatro. :)
En mis años mozos pasé muy buenos ratos en esa ciudad de todos,en donde tantas cosas me invitan a volver.
Me gusta como la describes, pero lo que más me gusta es el sentimiento de vecindad en agrado entre Madrid y Barcelona que transmites. Ahora más que nunca -por todo ese ruido que están haciendo algunos con el asunto del estatut- hacen falta comentarios como el tuyo.Muy bien.
Salud
Adoro Madrid, estuve ya hace unos años y me parecio realmente encantador. Me encanto la calle de alcala, es realmente bonita, el barrio de chueca (jeje) y sobretodo pasear de madrugada por el paseo de la castellana.
Ostras, tengo unas ganas immensas de volver!!
Un beso!!