Bueno.
Más vale tarde que nunca ¿eh, Lidia?
Estas cosas hay que pensarselas bien. A ver que van a decir de nosotros...
Que más me da a mi lo que piensen de mi...
Y, al final, yo también he caido en el juego encadenado.
No me suelen gustar estas cosas encadenadas (envía esta carta a tropocientasmil personas o se te comerá el coco)
Pero esta me ha gustado.
Me ha hecho pensar.
Bueno, ya sabeis de que va, supongo. Explica cinco hábitos extraños tuyos, cinco manías raras, y luego le pides a cinco personas que hagan lo mismo en su blog. Y no te olvides de añadir el enlace a sus respectivos blogs, of course.
Pues allá vamos.
Las manías de missdelirio.
Manía primera: libretas. Cuadernos. Blocs. Una auténtica obsesión. No puedo evitar imaginarmelas llenas de palabras, de dibujos, de garabatos. llenas de historias por contar, cuando aún están en blanco. Literalmente en blanco. Prefiero los cuadernos sin rayas, ni cuadros, para escribir como yo quiera, no como me diga el señor fabricante.
Manía segunda: venazo, más bien. Soy muy desordenada, pero de vez en cuando me dan arrebatos ordenadores. Lo peor es con los libros: por color, por tamaño, por grosor, a veces hasta por tema y todo. Y, creedme, eso en mi casa significa MUCHO trabajo. Así que suelo ponerme insoportable. Y NO AGUANTO que nadie me los toque.
Manía tercera: irme a dormir tarde. No puedo evitarlo. Aunque me esté cayendo de sueño, aunque tenga que madrugar, siempre se me ocurre algo que hacer. Jugar con Potter. Un poquito más de Buenafuente. ¿Que harán en la otra cadena? Un capítulo más del libro. Mira que noche más bonita hace. Otra idea para un cuento... Nunca me voy a la cama antes de las doce y media. ¿Resultado? No soporto madrugar.
Manía cuarta: hablar con objetos inanimados. Convertirlos en personas diferentes. No. Más bien descubrir las personas que son. Como el ordenador, que es un puñetero, y sabe que lo necesito. Y, por tanto, no para de hacer el tonto. Se apaga de pronto, va lento, no avisa de que me estoy quedando sin batería, se cuelga... Otras cosas son más simpáticas. El anillo de Estambul, tan lleno de buenos recuerdos. Los boligrafos negros gastados que han vertido tantas palabras. O el gato de trapo que me ha hecho mi hermana, suave, curioso y un poco simplón (aunque también es un poco delirios, como yo)
Manía quinta (pero no última): escribir. Escribir sin parar. En cualquier lugar y ocasión. Siempre con boligrafo negro. Nunca azul. Y, si puede ser, sobre papel blanco (nada de cuadritos ni de rayas, aunque puedo hacer alguna excepción) Me gustan las letras negras sobre el blanco del papel (hormigas, hileras de hormigas de tinta sobre la superficie de la luna) Y, sobre todo, nada de salir de casa sin una libreta y un boli. No vaya a presentarse la inspiración en el sitio más inesperado (o inispirado) Me siento abandonada, si no llevo papel y boli encima. Perdida. Inútil. Sola.
Es lo único que nunca me faltará en el camino.

Bueeeeeno. Eso es todo. Bueno, no. Ahí van los cinco retos como cinco soles. Y son para.....
¡Papayacool!
¡Pablito!
¡Serginho!
¡Pepetxu!
¡Heliopolis!
Espero que no me decepcioneis, niños y niñas.
Venga, a seguir delirando.