Este curioso señor es una de nuestras delirantes tradiciones. No me digais que no resulta delirantemente delicioso poner en el nacimiento un simpático payés catalán haciendo sus necesidades. Entre ángeles, pastores y santos, nuestro querido caganer, con su pipa y su barretina, y su cara de felicidad... Porque el caganer es la figura más feliz del nacimiento. La más pagána y afortunada. Dicen que trae buena suerte, nuestro catalanet cagón. Que simboliza la fertilidad (porque eso es lo que está haciendo, fertilizar la tierra con sus deposiciones)Él es la buena fortuna, y traerá un buen año, próspero y alegre, a los afortunados no boicoteadores que posean uno.
Y luego está el tió:
Caga tió,
caga turrons,
d'avellanes i pinyons.
No caguis arengades,
que són massa salades,
caga turrons
que són més bons.
Y venga darle con el palo al leño de navidad hasta que nos "caga" dulces para el postre, y juguetes y regalos para todos.
Ni Papa Noël ni americanadas varias: el Tió, que pide la participación activa de los niños desde antes de navidad. Se suele ir en familia (o con la escuela) a buscarlo al bosque, donde el mágico tronco de navidad duerme durante todo el año. Luego se lleva a casa, se le abriga bien y se le dá de comer para que esté contento. La nochebuena, el Tió es el centro de la fiesta. Los niños de la casa le cantan canciones mientras le dan con un palo (pobre Tió, siempre tan sonriente, que paciencia tiene), y luego el Tió "caga" magicamente dulces, regalos, juguetes... si has sido un buen niño, le has dado bien de comer y no has boicoteado mucho (es que el Tió es un personaje MUY catalán, lo siento mucho). Dicen que es una tradición muy antigua, esta del Tió, más antigua que la misma navidad, que tiene un origen antiguo y misterioso, de ceremonias del solsticio, ceremonias magicas para propiciar la buena fortuna y el retorno de la primavera...
Bueno, en realidad no importa. Es divertido. Es delirante. Es mágico. Es maravilloso ver la cara de los niños cuando, al levantar la manta que cubre el tronco, ven todos aquellos dulces y paquetes...
Y, según mi primo (el de Granada), escatológico. Tiene razón. No sé que manía tenemos los catalanes con esto del cagar. Alomejor tiene algún misterioso significado oculto...
O no.