Leer es una acto sensual.
Tomar un libro en las manos pone en marcha los mecanismos de los sentidos, de los sentimientos, de la parte oculta de nuestros pensamientos, algo así como la voz de la parte de atrás de la cabeza de Potter. Todos tenemos una voz en la parte de atrás de la cabeza. Sólo que no todos le hacen caso. Algunos la tienen atada y amordazada, oculta tras su capa de racionalidad.
Mi voz no está amordazada.Mi voz me dice eso: leer es un acto sensual.
La vista quizás sea el sentido en que primero piensas al coger un libro. La vista que recorre las letras, que forman palabras, que forman frases, que forman mundos. La vista del ojo de la mente, con el que vemos más allá de la letra impresa. Aunque a veces me gusta también quedarme en la superficie, en el dibujo de las letras, en la forma, el color, la distribución sobre el papel. Hileras de hormigas de tinta sobre la cara de la luna.
El oido también entra en el proceso de lectura. Antes de leer me gusta pasar rápido las hojas del libro, escuchar su sonido de viento, de rumor de mar, de murmullo de hojas secas. Y luego, el sonido de voces en al cabeza. La voz de la parte de atrás de la cabeza del que escribe, que entra en tu mente, que te acompaña mientras lees.
El tacto. Sentir el peso de un libro en las manos. La sensación acariciante, áspera, suave, del papel que lo forma, que es la esencia de su sensualidad. Que es el cuerpo y el alma del libro. Como en las personas, lo más profundo es la piel.
El olfato también. Un recuerdo de mi infáncia: el olor de una biblioteca vieja, a polvo, a papel antiguo, a tinta. Desde entonces ese es para mi el olor de la aventura. Me gusta el olor de los libros viejos. Un ritual previo a la lectura, incluso antes de abrir el libro, de mirar las guardas o la portada: oler. Acercarlo a la nariz, aspirar hondo ese olor lleno de recuerdos. También los libros nuevos tienen un olor especial. Olor a promesas, así como el olor de los libros viejos me hace pensar en viejos amigos.
¿Y el gusto? Si, también. Nunca me he comido un libro. Pero sé que gusto tiene. El sabor de la mágia, de la fantasía. Delicioso sabor a aventura. Al fin y al cabo, ese es el fin de la lectura: saborear a fondo un libro.
7 comentarios
Escribe un comentario
« Llueve | Inicio | Luna llena »
- Posts (RSS)
- Comentarios (RSS)
Sobre En el cielo de mi boca
Solo soy yo.
Soy Maria.
Soy como soy.
Soy como no soy.
Soy lo que me gusta, y lo que no me gusta.
Soy lo que quiero, y lo que odio.
Soy libre. No quiero raices. No quiero fronteras.
Soy lo que soy, os guste o no. Esa soy yo.
Escribiendo desde el cielo de mi boca...
Y desde mi casa en el árbol.
Web Site Counters

CURRENT MOON

Estadisticas


heliopolis
13 nov 2005 | 06:16 PM
Todo eso que dices me lo produce una buena novela, y nada de eso una mala novela.
Matias
14 nov 2005 | 05:03 AM
...tube que cursar 3 veces literatura, no una ni dos.. tres!!!, sabes lo que es eso?? tres veces... y todo por no leer los cuentos que me daban.
En fin, no soy fanatico de la lectura pero por suerte tengo la pc e internet que me ayudan a recordar como se leer... va, creo :s.
Otra cosa, ¿donde esta el elefante? mira que lo busco todos los dias un ratito pero no lo veo.
suerte.
El Pequeño Nemo
14 nov 2005 | 03:44 PM
Un libro de mi juventud tenía un penetrante olor a aspirina, a esa infantil con sabor a fresa o a limón que dejaron de fabricar por alguna razón que desconozco. Cuando me dolía la cabeza lo abría pensando que quizá sólo con aspirar sus páginas me curaría.
No sé si alguna vez funcionó, pero todavía hoy cuando me duele el alma sigo abriendo los libros y buscando que lo que hay en su interior me sane a mí por dentro.
Lo que has escrito es precioso, gracias por compartirlo.
tiritando-
14 nov 2005 | 05:11 PM
Para mi es muy importante el contraste entre el color de las letras y el color del papel, si hay mucho contraste me resulta molesto.
También, si el libro está ajeado o no. Leo mucho má agusto un libro usado por mil manos, que uno nuevo..
Lidia
14 nov 2005 | 07:29 PM
El Olor a libro viejo junto al olor de las sábanas que me ponía mi abuelita en la cama cuando era pequeña = sensacion indescriptible. Me gusta mucho tu forma de escribir, saludos a todos! :)
heliopolis
14 nov 2005 | 08:19 PM
Tampoco Potter creo que te dejara hacerlo.
Merc
16 nov 2005 | 12:00 AM
Increible la forma que tienes de compartirnos tu gusto por la lectura... eso que nos sucede a todos aquellos a los que sufrimos en una librería por no poder llevarnos todo lo que quisieramos y que volvemos a sufrir al estar parados junto a nuestros libreros y ver todos aquellos libros que queremos releer para volver a caer presas de sus microuniversos.
Vivimos como todos nuestras vidas, pero por momentos vivimos la vida de aquellos que quedaron atrapados en las letras... y si... es una extraña sensación la que producen algunos libros nada más con verlos, tocarlos u olerlos... es... si, lo que dices, ese sabor de la magia y la fantasía.