No suelo escribir sobre política. No soy muy buena para eso, me dejo llevar por los sentimientos.
Pero ayer se me ocurrió (que inocente) escribir algunas reflexiones personales sobre esta situación, sobre este enfrentamiento (falso, creo yo) entre España y Catalunya. Y desahogar un poco mi enfado (atención) CONTRA LOS POLÍTICOS PEPEROS, que van desacreditando a la gente, y diciendo cosas como que el Estatuto promueve (atención otra vez) LA BIGAMIA Y LA EUTANASIA????
Fijate. Yo que siempre he sido nómada, hablando de patrias, tierras y territorios.
Y como premio, el primer comentario que recibo es el de alguien que me dice:"Antes de llamarnos fascistas mírate al espejo. ¿ Acaso no eres tú la fascista ?" Y añade que, según su versión de mi texto yo me quiero separar de España (????) Y que no tengo derecho a hablar en nombre de todos los catalanes (????)
Podeis leerlo, si quereis, enlos comentarios a mi texto "Bienvenidos", un poco más abajo. Oh, y leed también el texto y me decís, por favor, donde pone todo eso. A lo mejor se me ha colado sin darme cuenta. Ya sabeis, un duende informático.
En serio. Me cuesta creerlo. He leido ese comentario mil veces y me cuesta creerlo.
Que tonta soy (debe de ser mi mala educación catalana). Yo creí que esto del blog era para escribir lo que sientes sin que te traten de lo que no eres. Que cosas.
Lo peor es eso, que un completo desconocido, que no sabe nada de mi, me acuse de cosas que yo nunca he dicho. Que nunca he sentido.
Dicen que viajar es la mejor medicina contra los fanatismos.
La verdad, me gusta viajar. He viajado todo lo que he podido, y pienso seguir haciendolo. Ya sabeis. Mi alma barca.
He estado en el extrangero: Turquía, Francia, Irlanda, Noruega, Grecia, Italia y un poquito de Croacia.
En todas partes me he sentido acogida. Como en casa.
También he viajado por España.
Estuve en Madrid, y me pareció una ciudad bellisima, culta, alegre, abierta. Un lugar para volver. Hice amistad con madrileños y madrileñas que me trataron como a una más.
Estuve en Canarias, y me enamoré del sol, y de ese aire colonial de las ciudades viejas, y del mar, y de su olor a Africa. Y de los canarios, cariñosos, divertidos, acogedores.
Estuve en San Sebastián, y no puedo olvidar el mar del norte, tan diferente de mi Mediterraneo, pero no por eso menos mio. Ni olvidaré nunca, mientras viva, los pueblos, las montañas verdes, la subida al Monte Urgull, aquel camino en el que florecían las primaveras amarillas. Ni el cariño de los vascos que conocí. Su socarronería bondadosa, su amistad eterna.
He estado mil veces en Granada, la tierra de mi madre (¡sorpresa!), y volveré mil más, si puedo. Adoro su aire moro, el palacio de la Alhambra, los jardines del Generalife, los cármenes recónditos, la calle de las Teterías, el paseo de los Tristes, y los granadinos (incluyendo a mi familia). Alegres, chistosos, graciosos, buena gente, en definitiva.
Y luego está Barcelona. No puedo evitar quererla un poco más. Siento los favoritismos. Será porque está más cerca. Será porque la conozco mejor. Será por el mar, que todo lo baña con su luz. No se porque no querer un poco más a mi contradictória y hermosa Barcelona. Tan variada y tan viva. Tan culta y tan loca. Con ese río humano que son las Ramblas. Y todos esos rincones ocultos del Barrio Gótico y el Raval. Con todas sus sorpresas, sus bellezas y sus miserias. No puedo evitar amarla.
Sin ninguna razón lógica.
¿Por su gente, tal vez? la gente fiestera y solidaria a la que he conocido. la gente buena de todas las naciones, de todos los colores, de todos los idiomas que ha hecho de esta ciudad (de esta tierra), su hogar. Y que le han dado a cambio lo mejor: una piel multicolor y solidaria que huele a mar.
Bueno.
No se que tiene de malo defender lo que quieres. Sin atacar a nadie. Mira, soy así de tonta. Ya te digo, mi educación catalana. Me dijeron de pequeña que todos somos buenos, y yo me lo creí.
Bien.
Lo dicho.
Esta es la última vez.
A partir de ahora seguiré con mis delirios, no os preocupeis.
Mejor seguir delirando.
Supongo que así no me volverán a llamar fascista.
Digo yo.
2 comentarios
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Bueno, piensa que hay tantas opiniones como personas. Pasa página. Yo te invito a comunidad a que la conozcas cuando quieras ;D
Besitos.
No hagas casi de comentarios como ése, el mundo está lleno de gente así. Es mejor ignorarlos. Y en el caso que puedas, borrar sus intervenciones.
A mí no me molesta que digas de dónde eres. Yo soy gaditano. Y me da igual si mañana me voy a vivir a Hong Kong. Pero si puedo elegir, obviamente me quedaría por aquí, porque es donde tengo a "mi gente" y es el lugar que conozco.
Un saludo!