
Tengo que volver a Praga...
10 Septiembre 2009

Tengo que volver a Praga...
25 Agosto 2009

El Jardín de Cuervo es tan grande que no cabe en un solo artículo. En realidad es tan grande que no cabe en una sola idea. La idea del Jardín de Cuervo es inabarcable. Por eso los humanos que lo habitan (pequeñas y frágiles criaturas a las que él deja quedarse allí) han querido civilizarlo un poco, hacerlo más cercano, menos enorme.
Y han llenado las calles de flores. Los parques. Los jardines, Las farolas y los paseos.


Lirios y rosas para perfumar los rincones de las ciudades, los lugares en los que Cuervo les deja quedarse.

Aunque realmente, no se si lo han conseguido...

Civilizar el Jardín de Cuervo, quiero decir.

Disminuirlo, detenerlo, encerrarlo.

Me temo que es demasiado grande...


Inabarcable...
10 Agosto 2009

En realidad, la Tierra de Cuervo es un jardín.
El Jardín de Cuervo.
A Cuervo le gustan los colores. Al principio, el mundo era blanco. Y era muy hermoso, como cuando te levantas una mañana de diciembre para descubrir que la nieve lo ha cubierto todo con su manto luminoso. Pero aún más que eso, porque todo era blanco: los árboles, los ríos, los lagos, el mar, las montañas. Incluso los primeros habitantes de la Tierra de Cuervo eran blancos.
Sí, era precioso. Y aburrido. Mortalmente aburrido. Después de un tiempo, Cuervo se cansó de tanto blanco, de la uniformidad y la monotonía. A Cuervo nunca le ha gustado la uniformidad. Prefiere la variedad, la diferencia.
Y Cuervo pintó el mundo de colores...



Un jardín salvaje donde crecen los digitales de las hadas, y los nomeolvides azules, y racimos de frutos rojos como gotas de sangre...




...y flores misteriosas cubiertas de perlas de lluvia que aún las hacen brillar más (en el Jardín también hay hongos y setas: es el Jardín Salvaje de Cuervo)



Incluso junto a las cabañas de madera de las Primeras Naciones, al lado de los ríos, en el borde de los caminos, en el corazón del Gran Bosque.
Toda la Tierra de Cuervo es un jardín de flores y frutos.
El Jardín Salvaje de Cuervo...


31 Julio 2009
Acabo de volver de la Tierra de Cuervo.

La Tierra de Cuervo es Canadá.
Y Cuervo no es un cuervo si no EL Cuervo.
Cuervo, el Creador de Mundos. Cuervo, el Portador de Luz.
Cuervo el sábio, el tramposo, el creador, el timador.
Cuervo, el de las historias.
Fue Cuervo quien sacó la Tierra de debajo de las aguas. Él pintó el mundo blanco que había al principio con todos los colores que podemos imaginar, y algunos que no. Cuervo trajo la luz al mundo, y el agua dulce, y los peces. Nos dió el fuego, los ríos, las montañas. Nos sacó de una almeja, húmedos y asustados después del gran diluvio. Y también nos dio algunas buenas razones para reir.
Y creó el mundo. Y lo pobló de todo tipo de criaturas, que se fue encontrando aquí y allá. Oh, no lo hizo por nosotros. Es que se aburría, Debe de ser muy aburrido ser la única criatura viva e inteligente en medio de una inmensidad de agua salada...
Y la Tierra que creó Cuervo, la que iluminó, la que pintó de colores, la que pobló a su capricho, a la que hizo reir, es Canadá.


Y puso en ella a otros como él, muchos, para que no le olvidemos nunca. Casi igual de sabios, casi igual de poderosos, casi igual de divertidos. Pero solo casi.


Y puso ardillas de tierra, inquietas y serias.

Ardillas grises...

...rayadas...

...y rojas para acompañarnos en el camino.

Y puso también cabritas blancas para que laman la sal junto a las carreteras.


Y ciervos en medio de un pueblo en las montañas, solo para sorprendernos y maravillarnos un poco más...

Y focas dormitando al sol, pescando en la noche.

Y gaviotas, muchas gaviotas que traigan el recuerdo del mar en su voz.

Y martas (¡Como discutía con ella por un trozo de delicioso salmón!)

Y nutrias marinas, juguetonas y traviesas como él, para que le hagan reir un poco (aunque nosotros también le hacemos mucha gracia)

Y orcas y ballenas que bailan danzas salvajes con las olas...

Y aves de todo tipo para poblar los cielos, así como peces de todo tipo para poblar las aguas...

Y Oso. Aunque no estoy demasiado segura de que a este lo pusiera él. Oso es casi igual de fuerte que Cuervo. Tiene la misma magia en él. Sabe el camino hacia el centro de las cosas, que es una espiral, o un laberinto. Y en el centro está la cueva donde Oso vive.
Y además también está Alce (que cruzó la carretera ante nosotros sin darnos tiempo ni a reaccionar). Alce es muy alto, muy fuerte, muy grande. Hay algo realmente salvaje en él...
Y los mapaches, pequeños ladronzuelos con antifaz, que ya no nos tienen miedo (pero como protegía aquella madre mapache a sus dos cachorros de esos horribles humanos...)
Y luego está Coyote.
También Coyote es un tramposo, un timador. También él creó el mundo, y trajo el sol. También Coyote es sabio, y le encanta reirse de nosotros, pobres criaturas humanas. No se si alguna vez se pondrán de acuerdo estos dos sobre quien tiene razón, sobre quien hizo las cosas que se explican de él, y quien no. No creo que les importe demasiado. Eso es también parte de la diversión.
También vi a Coyote. Estaba muy quieto, a un lado del camino. Me miró. Sonrió, con su sonrisa de coyote.
Y se fue.
Aún estoy esperando que vuelva...
3 Julio 2009
Por fin...

Que ganas de no hacer nada.
Perrear, o gatear. Todo el día.
Y luego, ver cosas, cosas nuevas. Un mar pirata.

Caminos plateados que te lleven a otro lugar...

A la sombra de los olivos.

En un verano perfecto, interminable, un verano como antes, cuando el tiempo no importaba.
Este verano me voy muy lejos.
Mucho más lejos que nunca. Al oeste.
También hay mar allí, pero es un mar diferente. No creo que haya olivos. Seguro que hay perros y gatos. Y también osos, alces, cuervos y coyotes.
Este verano intentaré encontrar a Cuervo, el que trajo la luz al mundo.
Tengo tiempo...
14 Diciembre 2008
Hace ya un año que volví de Praga.
Fueron unos días breves, pero intensos.
Repletos de experiencias, de teatros negros, de marionetas, de magia.
Llenos de navidad. Me pregunto porqué la navidad parece más navidad allí.
Porqué los mercados parecen postales antiguas, de las que me gustaban tánto cuando era pequeña, imágenes naïf de casitas de colores, trineos y muñecos de nieve.

Con un árbol enorme en medio de la plaza, y niños cantando villancicos bajo la nevada.
Cómo me gustaban esos mundos perfectos e inocentes cuando era pequeña... Quería aprender a patinar sobre hielo. Quería un trineo, y una casa con muchas luces y velas, y un árbol de navidad gigante.
Quería vivir en una bola de cristal. De esas que me gusta coleccionar.
Praga, en navidad, es un poco como uno de esos mundos de bolas de cristal y nieve de purpurina.
Inocente. Naïf. Sencilla.Tengo ganas de encontrar una navidad como las que me gustaban cuando era pequeña.
Me gustaría vivir otra navidad en Praga...
28 Noviembre 2008
Dedicado al Dr. Alfredus...
Elvis cantando "Wooden Heart" en el pub amarillo, después de asegurar que "I'm still the King, babe"
Y aquí sus fans. El pub era pequeñito, y siempre estaba lleno. Todo el mundo cantaba. Bueno, vale, los de la foto son sobre todo españoles (menos la chica del pañuelo amarillo, que era la cantante...)
Este era de los buenos. De los que te ponen los pelos de punta y te dan ganas de cantar tú también... aunque sea el "Wooden Heart".
Y Brendan, el navegante, que nos llevó de isla en isla en el Otro Lado (y al que le gustaban loa pubs más aún que al mismísimo Elvis)
24 Agosto 2008
Foto tomada en Itaca.
Lo juro.
Solo soy yo.
Soy Maria.
Soy como soy.
Soy como no soy.
Soy lo que me gusta, y lo que no me gusta.
Soy lo que quiero, y lo que odio.
Soy libre. No quiero raices. No quiero fronteras.
Soy lo que soy, os guste o no. Esa soy yo.
Escribiendo desde el cielo de mi boca...
Y desde mi casa en el árbol.

