
Un lazo naranja contra el absurdo educativo.
Por una escuela pública, laica, igualitaria y de calidad.
Contra una ley impuesta, segregadora e irracional.
(Y otro día, más descansada, me explico mejor...)
3 Junio 2009

Un lazo naranja contra el absurdo educativo.
Por una escuela pública, laica, igualitaria y de calidad.
Contra una ley impuesta, segregadora e irracional.
(Y otro día, más descansada, me explico mejor...)
14 Abril 2009



Un día...
Otro abril.
Florecerá.
2 Marzo 2009
El tren
Se me acaba el tiempo
y hay que ceder el sitio.
Así es la cosa
Es curioso ver
como la vida te desliza limpiamente
hacia su lado más extremo
a un ritmo lento o rápido
según convenga
sin compasión, sin pasmos,
sin aspavientos: con
la elegancia de la experiencia
bien ensayada.
Y hay que caminar
hacia la hora perfecta
con la cabeza erguida
y el ritmo justo
que da compás a los sueños...
Así es la cosa.
Así de simple.
Un día, no lejano
habrá que comenzar
a hacer el equipaje
porque el viejo tren espera
siempre espera.
Poema inédito de Pepe Rubianes
escrito en Etiopía en junio de 2006
22 Febrero 2009
Hemos vencido al invierno.
Mirame, tan verde, tan tierna, tan pequeña.
Pero pronto floreceré. Una flor blanca y perfumada.
Ya llega la primavera...
12 Enero 2009

Todos los principios dan miedo.
Aquí lo puedo decir: tengo miedo.
Y ganas de empezar el nuevo camino. Aunque vaya a ser duro.
Miedo y esperanza.
Ojalá el Señor de los Principios cuide de mí, mañana....
3 Enero 2009
¿Os acordáis de mi Loli?
Hace ya tiempo que os hablé de ella.
Loli tiene cinco años y pocas razones para ser feliz.
Pero lo es. Loli siempre ríe. Se pasa el día cantando. Es un torbellino, un terremoto, un huracán incontrolable de energía y carcajadas.
Loli es desvergonzada y alegre. Ella es el sol de mi clase, aunque a veces no me de cuenta. Cuando Loli está triste, la clase parece más oscura.
Y a mí se me encoge el alma cada vez que pienso en ella, tonta de mí.
Y no soporto oir cómo la llaman mala, algunos niños, y los padres de esos niños, y sus propios padres. ¿Cómo podemos ser tan crueles? Loli es incansable, charlatana, espontanea, sinvergüenza, impulsiva, traviesa, cantarina, gritona, cariñosa, trabajadora, inteligente.
Pero...¿mala? ¿Cómo puede ser mala una niña de cinco años? ¿Cómo puede ser mala, si es el sol que ilumina y alegra mi clase, a pesar de todo?
A pesar de los gritos, de las interrupciones, de los canturreos, de las discusiones, de las peleas, de los abrazos tan fuertes que duelen ("la Loli me ha estrujaaaaoooo"). A pesar de todo.
Mirad a mi Loli:

¿Como va a ser mala?
Los malos somos los demás...
1 Enero 2009
Creo que no hay mejores imágenes que estas para empezar un nuevo año.
Imágenes cargadas de vida y de esperanza.
Las imágenes más hermosas del mundo.
Aunque no opinen lo mismo en MySpace. Allí han decidido eliminar todas las imagenes de un grupo de madres dando de mamar a sus hijos por que, según opinan esos sabios señores, muestran "contenidos sexuales explicitos".
Hace falta estar enfermo...
Hay que ser un auténtico pervertido para ver algo sucio, algo malo, en un acto tan natural como es el de alimentar.
Porque, mal que les pese a algunos hombres, los senos femeninos fueron creados para eso.
Para nutrir. Para dar vida. Y no para que cuatro mentes calenturientas decidan que dar de mamar es pecado.
Así que, por mi parte, no hay mejor felicitación de año nuevo que esta:




Feliz año nuevo a todos...
28 Noviembre 2008
Ha llegado un vecino nuevo. O tal vez sea vecina, no lo se.
O los dos.
No es nada raro. Siempre hay visitas, gente nueva que viene y se va, llegan con el calor y al llegar el invierno se van en busca de lugares más cálidos.
Estoy hablando de la gente pájaro, por supuesto.
Las golondrinas oscuras que revolucionan el aire al llegar la primavera, con sus vuelos locos y sus chillidos de alegría, las que hacen los nidos en los aleros y se van de pronto y te dejan sola cuando vuelve el frío.
También están los que se quedan siempre, los buhos y las lechuzas que ululan en plena noche, los ojos como lunas luminosas, mensajeros de otros mundos.
Y las urracas, que parecen sobrias, serias, pero cuando las miras de cerca puedes ver tanto su sonrisa como el brillo multicolor de sus plumas.
Y los cuervos, negros retazos de noche, pasan rozando las copas de los árboles, refunfuñando para si graznidos incomprensibles.
Pero cuando llega el invierno, cuando los árboles pierden las hojas y muestran sus esqueletos desnudos, cuando todo parece muerto, también hay gente pájaro que ronda mi jardín descuidado junto a la casa blanca.
No hay golondrinas en los cables de la luz, no hay hojas ni flores, pero los árboles desnudos parecen cubiertos de pequeños frutos vivos, pajarillos minúsculos con las plumas infladas para protejerse del frío, gorriones parduscos, carboneros, herrerillos, y los reyes del invierno, los pequeños espíritus del bosque, los petirrojos descarados con el buche ardiente, pequeñas llamas en el paisaje helado.
No se donde se meten el resto del año. Los otros si. He visto a una familia de herrerillos hacer el nido en la casita de madera que colgamos en la encina de tres troncos, hace mucho tiempo, y he visto como los volantones dejaban el nido en pleno mes de mayo. He visto gorriones entre las flores del cerezo, y carboneros bebiendo de la fuente en agosto.
Pero los petirrojos no. Llegan con el frío, se acercan y te observan con descaro, te llenan el alma de un calor de verano en pleno diciembre, y luego, cundo el calor empieza a estar también fuera, desaparecen. Y no se a dónde se van, si a lugares más fríos, para caldear el alma de otros, o si vuelven al bosque, si toman su aspecto de pequeños duendes con gorros rojos y se esconden de los ojos humanos.
Siempre me han parecido algo así como espíritus de los bosques, los petirrojos. Sinvergüenzas, divertidos, traviesos. Se posan en el mango de la pala y observan mientras arrancas hierbas, a la espera de los bichitos deliciosos que aparecerán enseguida. Te siguen a lo largo del camino, de arbusto en arbusto, sin dejar de mirarte, siempre cerca, pero lo suficientemente lejos a la vez.
Son buenos vecinos.
O Buenos Vecinos, así, con mayúsculas. Como las hadas de los cuentos antiguos y verdaderos.
Pero el nuevo vecino no es un petirrojo. Los petirrojos siempre han estado aquí.
Hace unos días que un ave enorme ronda por los alrededores, que se posa en el pino de la casa de al lado y sorprende a los pajarillos invernales con su aleteo majestuoso. Nunca la había visto por aquí. No se de donde ha salido, pero me gusta verla, una garza real de enormes alas grises.
No se que hace aquí. No se si es normal. No se si se ha perdido de camino a otro sitio.
Solo se que me gusta este nuevo vecino, y que espero que se quede mucho tiempo...
(Nota: las imagenes no son mías. Aún no he aprendido a capturar a los Buenos Vecinos con tanta claridad...)
Solo soy yo.
Soy Maria.
Soy como soy.
Soy como no soy.
Soy lo que me gusta, y lo que no me gusta.
Soy lo que quiero, y lo que odio.
Soy libre. No quiero raices. No quiero fronteras.
Soy lo que soy, os guste o no. Esa soy yo.
Escribiendo desde el cielo de mi boca...
Y desde mi casa en el árbol.

