Acabo de volver de la Tierra de Cuervo.

La Tierra de Cuervo es Canadá.
Y Cuervo no es un cuervo si no EL Cuervo.
Cuervo, el Creador de Mundos. Cuervo, el Portador de Luz.
Cuervo el sábio, el tramposo, el creador, el timador.
Cuervo, el de las historias.
Fue Cuervo quien sacó la Tierra de debajo de las aguas. Él pintó el mundo blanco que había al principio con todos los colores que podemos imaginar, y algunos que no. Cuervo trajo la luz al mundo, y el agua dulce, y los peces. Nos dió el fuego, los ríos, las montañas. Nos sacó de una almeja, húmedos y asustados después del gran diluvio. Y también nos dio algunas buenas razones para reir.
Y creó el mundo. Y lo pobló de todo tipo de criaturas, que se fue encontrando aquí y allá. Oh, no lo hizo por nosotros. Es que se aburría, Debe de ser muy aburrido ser la única criatura viva e inteligente en medio de una inmensidad de agua salada...
Y la Tierra que creó Cuervo, la que iluminó, la que pintó de colores, la que pobló a su capricho, a la que hizo reir, es Canadá.


Y puso en ella a otros como él, muchos, para que no le olvidemos nunca. Casi igual de sabios, casi igual de poderosos, casi igual de divertidos. Pero solo casi.


Y puso ardillas de tierra, inquietas y serias.

Ardillas grises...

...rayadas...

...y rojas para acompañarnos en el camino.

Y puso también cabritas blancas para que laman la sal junto a las carreteras.


Y ciervos en medio de un pueblo en las montañas, solo para sorprendernos y maravillarnos un poco más...

Y focas dormitando al sol, pescando en la noche.

Y gaviotas, muchas gaviotas que traigan el recuerdo del mar en su voz.

Y martas (¡Como discutía con ella por un trozo de delicioso salmón!)

Y nutrias marinas, juguetonas y traviesas como él, para que le hagan reir un poco (aunque nosotros también le hacemos mucha gracia)

Y orcas y ballenas que bailan danzas salvajes con las olas...

Y aves de todo tipo para poblar los cielos, así como peces de todo tipo para poblar las aguas...

Y Oso. Aunque no estoy demasiado segura de que a este lo pusiera él. Oso es casi igual de fuerte que Cuervo. Tiene la misma magia en él. Sabe el camino hacia el centro de las cosas, que es una espiral, o un laberinto. Y en el centro está la cueva donde Oso vive.
Y además también está Alce (que cruzó la carretera ante nosotros sin darnos tiempo ni a reaccionar). Alce es muy alto, muy fuerte, muy grande. Hay algo realmente salvaje en él...
Y los mapaches, pequeños ladronzuelos con antifaz, que ya no nos tienen miedo (pero como protegía aquella madre mapache a sus dos cachorros de esos horribles humanos...)
Y luego está Coyote.
También Coyote es un tramposo, un timador. También él creó el mundo, y trajo el sol. También Coyote es sabio, y le encanta reirse de nosotros, pobres criaturas humanas. No se si alguna vez se pondrán de acuerdo estos dos sobre quien tiene razón, sobre quien hizo las cosas que se explican de él, y quien no. No creo que les importe demasiado. Eso es también parte de la diversión.
También vi a Coyote. Estaba muy quieto, a un lado del camino. Me miró. Sonrió, con su sonrisa de coyote.
Y se fue.
Aún estoy esperando que vuelva...