La Coctelera

Categoría: Cosas de Niños

Bolsillos de maestra

Dos galletas.

Un piñón.

Un trozo de goma.

Un poco de tiza.

Una canica azul.

Un caramelo.

Un cochecito rojo.

Un cromo.

Un regalo.

Algún tesoro.

Muchos sueños.

Un puñadito de lágrimas.

Una carcajada.

Papelitos de colores.

Una bola de plastilina.

Una piedra muuuuy bonita.

Una flor marchita.

El cuento de los viernes.

La hora de pintura.

Un diente de leche.

Fragmentos de una hoja seca.

Los restos de un lápiz verde.

Un beso.

La fiesta de navidad.

Hello Kitty.

El poema de primavera.

El primer día de escuela.

Están en los bolsillos de la bata naranja, y en los de la chaqueta del patio, la que tiene el bajo estampado con huellas polvorientas de pequeñas manos, casi como las de los duendes.

Bien protegidos. Bien cuidados, para que duren por siempre, en los bolsillos de la seño. No vaya a ser que nos de por crecer demasiado pronto. Crecer es aburrido. Y un poco triste. Ya se cuidará la seño de que eso no pase.

Para eso sirven los bolsillos de las maestras.

Piropo, segunda parte

Hoy Santi se me ha quedado mirando, muy serio, y me ha dicho que cada día estoy más guapa.

Tengo que acordarme de decirle a su madre que lo lleve al oculista...

(Buen libro, por cierto)

Piropo

Santi (seis años como seis soles, el novio rotativo de todas las flores de la clase) me ha dicho hoy que huelo a leche con galletas.

Creo que es el piropo más bonito que he oido nunca...

Fin de curso

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡FIESTA DE ESPUMAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡BIEEEEEEEENNNNNNNNN!!!!!!!!!!

Nada mejor para acabar el cole...

...que perderse un rato!!!

¿Y pa qué? (Segunda parte)

Pues para esto.

Ayer estuvimos trabajando a Picasso en clase (a ver si la mami de Susana entiende como se nos ha ocurrido llevar a los niños al museo)

Miramos un libro de dibujos del pintor, y cada vez que pasaba la página, mis pequeños monstruitos soltaban gritos de entusiasmo.

Loli, trasto como es ella, inquieta, incapaz de mantener la atención cinco minutos seguidos, observaba los dibujos con los ojos brillantes. Cuando acabamos de verlos me dijo: "A mi me gustan mucho, porque son como los que hago yo".

Y tenía razón.

Luego escogimos dos de los dibujos, estos:

Y los copiamos todos juntos.

Y, atención señoras y señores, he aquí los resultados, obra de una clase de educación infantil de cuatro años:

Me encanta como, siendo copias, cada uno de ellos ha sabido darle su propia personalidad, su caracter diferente, un poquito de sus almas de cuatro años.

Estaban tan entusiasmados que reían a carcajadas, y les pregunté si querían hacer sus propias caras inventadas "como Picasso".

Por supuesto que querían. ¿Quién no?

Repasamos los colores que habíamos utilizado, les hice ver que Picasso no pintaba las cosas como eran, si no como a él le gustaban, vimos qué tipo de líneas habíamos usado, y nos pusimos manos a la obra.

¿Y pa qué vamos a ir al museo Picasso?

Son demasiado pequeños.

Os presento, ahora si, las obras únicas y personales de mis pequeñajos:

La de Stephan.

La de Irene.

La de Yovana.

La de Juan Antonio.

Y la de Loli.

Y, mientras miraba trabajar a mis pequeños artistas, no pude evitar recordar lo que decía el propio Picasso:

"Cuando era niño dibujaba como Rafael. Me ha costado toda la vida aprender a dibujar como un niño."

Cosas de seños

Ni cuando tengo tiempo libre dejo de pensar como una seño.
Eso no puede ser bueno para la salud.
Me pongo a dibujar, y mirad lo que me sale...

Que sí, que muy mono...
Y muy útil. Que me gusta hacer cosas bonitas, que quiero que los niños del barrio triste en el que trabajo sepan que también hay cosas buenas en el mundo.
Belleza y poesía.
Olas doradas en un mar de secano, no solo bloques de pisos y parques en sombras perpetuas.
Soles marineros que le han robado la gorra a Corto Maltés...
Pero a veces me gustaría poder desconectar el modo seño y olvidarme un ratito de esas cosas, ya ves tú...

¿Y pa qué?

El próximo día 28 nos vamos de excursión.
Vamos a Barcelona,a conocer el museo Picasso.
Picasso era este señor, malagueño él:

Pablo Ruiz Picasso.
Ese era su nombre.
Y nada, que le dio por pintar.
Pintaba cosas así de raras:

(Estos artistas están todos zumbados)
Y así:

Y hasta esto:

Un loco vamos.
Un pintor visionario llenando el mundo de colores nuevos.
Y encima se atrvió a hablar de paz...

Están locos, estos pintores.
Y los maestros, ni te cuento...
Ya me lo ha dicho una madre, muy sábia, cuando le he dado el papel de la excursión:
"¿A quién se le ocurre llevar a los niños al museo Picasso?"
Si es que tenemos una ideas...
Total, para lo que les va a servir el arte y la belleza.
No hace ninguna falta para encontrar un tabajo.
Ni para aprendera sumar.
Ni para la vida esa que le llaman "real".
Si es que de verdad...¿a quién se le ocurre?

20 de Noviembre

Por ellos.

Para que puedan seguir aprendiendo.

Para que nunca dejen de jugar

Para que sean castañas, o lo que quieran ser.

Para que no pierdan nunca la curiosidad.

Y que Susana pueda seguir haciendo de pino cuando vamos de excursión al bosque.

Para que sigan creyendo que se puede curar a un roble enfermo a fuerza de besos.
Feliz día del niño a todos los que aún lo somos...
(Me gusta más este 20N que el otro...)